#Nuevosropajesimperiales
#Conysinajuste
F.P.
Si el recién
nacido arriba con una hogaza bajo el brazo, quienes negocian con el Fondo
Monetario regresan con una tijera en la mano. Son dos generalizaciones que enarbolan
una masiva cantidad de ciudadanos criollos, en desaire a eso manuales de
comportamiento en los que se propende a la corrección política. La segunda de
ellas, nuevamente en debate cafetero u otro evento con escabiación de por
medio.
Es mucho
sobre lo que se advirtió el año anterior desde NdR acerca de un planteo con
excesiva propalación, principalmente entre papagayos mediáticos: el moncloísmo,
nedflanderismo, robertocarlismo o el de un país sin grieta. Hablando que tal
pretensión es el equivalente a la uniformidad en la opinión de los argentinos
en relación a asuntos estructurales como los del Fondo. O sea, el paguen sin
chistar o programa Hisopado chino para Todos. Mejor dicho: todes, para ser más
inclusivos (que de eso se trata la previa a cuando llegue la factura con el
total).
Esta ficción
de la sociedad/persona es la demandada a los argentinos, en perspectiva de lo
que se viene hacia los dos años y medio próximos. Mientras que acerca del
porvenir o el mediano plazo lo mejor sería ni siquiera preguntar, en el caso
que cada cual corresponda a los que renuncian entre optar por malas noticias y
las pésimas.
Una aproximación
Las
especialistas en violencia de género y los analistas heterodoxos comparten una
presunción similar al proyectar los comportamientos más probables de ocurrir por
parte de sujetos machistas y técnicos
del Fondo Monetario, respectivamente. A su vez, ambos grupos suelen asignarle
una importante cuota de ingenuidad a quienes conjeturan lo contrario.
Por alguno de
estos senderos transita en el umbral entre el primer mes y el segundo del ´22,
la negociación timoneada desde el organismo de crédito internacional y el
Ejecutivo nacional. La verba en Balcarce 50 intenta propalar la conclusión que
el preacuerdo con la entidad no es lo mejor, sí lo posible, en tanto pretende
impulsar júbilo al son del eslogan que no habrá ajuste.
Este domingo,
el analista Horacio Verbitsky rememoró a un antecesor del presidente Fernández –muy
admirado por el mandatario actual- quien en los años 80 albergaba una hipótesis
similar. “Le están rematando la casa y piensa comprarse un Rolls Royce”,
rememoró aquella frase de Adolfo Canitrot, en referencia a Raúl Alfonsín,
cuando a mitad de aquella década el por entonces Jefe de Estado postulaba
sostener salarios, contener la inflación y ver crecer la economía. A la vez que
cedía a las demandas del FMI.
Por estos
días, según el titular del portal El Cohete a la Luna una expresión de deseos
similar a las de los 80 recibió del diputado nacional Máximo Kirchner una
conclusión lapidaria. El titular del bloque del FdT empardó dicho anhelo con “exigir
que en dos semanas alguien adelgace de 74 a 63 kilos, sin descuidar su salud y
su alimentación”.
Recaída
postergada
El director
del Banco Nación, Claudio Lozano, consideró que el anuncio del viernes “no es
más que un default diferido y garantiza impunidad” a los tomadores compulsivos
macrianos. Además, vaticinó que en un par de años más la Argentina se verá
obligada a negociar “una nueva reestructuración” a los pagos de deuda con el Fondo.
Mientras su
colega, el economista Andrés Asiaín, resumió este fin de semana que “un esquema
de desembolsos que no refuerza reservas y nos tiene atados a revisiones
periódicas para evitar el default, no genera estabilidad económica y nos
condena al tutelaje del FMI”. El titular del Centro de Estudios Scalabrini
Ortiz confió que “ojalá me equivoque pero creo que nos estamos disparando en el
pie”.
Por su parte,
el espacio político Soberanos que integran Alicia Castro, Amado Boudou, Gabriel
Mariotto y Alejandro Olmos Gaona remarcó “los cambios de posición de Alberto
Fernández y Martin Guzmán ante el FMI y la cesión de soberanía: En Agosto de
2021 el presidente Alberto Fernández señalaba ´no voy a firmar con el FMI algo
que dañe a los argentinos´”. De esto a lo del viernes.
Y en el
medio, también quedaron las suposiciones que la conducción del ente supranacional
con base en Washington habría dado un giro de 180° bajo la dirección de
Kristalina Georgieva. Lo que tal vez podría ser exacto hace un año atrás, pero
también y al día de hoy podría haber sido viraje de 360°. Dicho esto,
prescindiendo que en mayo de 2018 hubo un ministro de Economía que igualmente
propalaba una impresión semejante acerca del FMI.
NdR, 30 de
enero de 2022.