#Contextopoliticoeconomico
#Interrogantesalamesa
F.P.
Las
actuaciones de Los Fundamentalistas del Aire acondicionado sin Solari, las de
festivales veraniegos con el Indio pero sin Jorge Rojas, lo mismo que las de
Ulises Bueno (ya sin la posibilidad material de Rodrigo), podrían servir como
metáfora sobre el escenario todavía confuso que rodea al principio de acuerdo
con el Fondo. Profunda incertidumbre acerca de lo que se ve sobre las tablas.
Las muestras
asertivas propaladas desde Balcarce 50, apalancadas por el aún tibio respaldo
del macrismo y sectores empresarios ligados al mercado externo [NdR: sobre todo
a los beneficios financieros que allí se generan] y poderosos medios que hasta
ayer se mostraban críticos sobre cualquier medida gubernamental, contrastan con
las advertencias o el silencio que cunde en la centroizquierda, la izquierda y
la por ahora confusa decodificación que intenta una gran porción de la
ciudadanía.
En este
último caso, en relación a si resultará exacta la proyección que la conjunción de
revisiones trimestrales bajo lupa del FMI se corresponderá con las
posibilidades de crecimiento del país. Y de lo más importante que la Argentina
tiene e importa: la de su población. Es decir: ¿Posibilitarán estas previsibles
duras “recomendaciones” alguna tibia mejora en las condiciones de vida para 30
millones de prójimos?
De las generalidades
difundidas al final de la semana por el Ejecutivo nacional puede adivinarse un
entrelíneas en el que subraya el cronograma de pagos por los siguientes dos
años y medios –tal como los había acordado el macrismo- al Fondo Monetario
Internacional que se realizarán con envíos de dólares provistos por el propio Fondo
Monetario Internacional, un par de días antes de cada “cancelación”.
Esta
reconversión del FMI en un reservorio de filántropos globales, la que inyecta
entusiasmo al ministro de Economía Martín Guzmán, tal vez sea la que explica el
silencio con el que se mantuvo gran parte del kirchnerismo al respecto. Desde
el “core” cristinista salió, entre las Primarias y las elecciones generales de
noviembre pasado, el alerta que con aquel nivel de ajuste descerrajado sobre
gran parte de la población criolla no era razonable esperar buenos resultados
en comicios.
La heurística
de los ayeres
El flashback/previsión
que presagia la sobredeterminación de lo económico respecto a la arena política
es al que echó manos una de las dirigentes adherentes al citado núcleo. Para la
ex embajadora argentina ante el Reino Unido, Alicia Castro, lo acordado este
fin de semana es “un error histórico”, dado que podría “pulverizar las bases
del FdT”. Aunque cabe suponer que el efedetismo enfocará su capital político en
remarcar la irresponsabilidad con la que actuaron sus antecesores macrianos, en
caso que algo de esto quede de remanente.
Algo más a la
izquierda, el abogado Marcelo Parrilli contrastó que pese a la invocación
relativa a que “no hay ajuste porque el
FMI no exige la reforma laboral” no es tan así. El profesional señaló que a “la
reforma ya la hicieron” sin anunciarla: “Con la inflación reventaron salarios y
jubilaciones y con la desocupación generaron una masa de millones dispuestos a
trabajar por monedas”.
En tanto, el economista
Guido Lapa propuso “armar un breve glosario traduciendo a Guzmán”, a fin que
entienda sin obstáculos la paisanada. El también docente de la UBA reseñó que
la frase del titular del Palacio de Hacienda, de que habrá “desembolsos para,
por una parte hacer los pagos del gobierno anterior, y el remanente para acumular
reservas” tiene una correspondencia de cierta gravedad. Dado que “de manera
vergonzante se dice que va a haber más deuda con el Fondo. Lo que se pague, más
lo que vaya a reservas”. Por lo que interrogó: “Y el desendeudamiento”?
Mientras que
en materia de “controles trimestrales sin condicionamientos”, consideró como “un
verso”, pues “la auditoria del FMI para que se cumpla el déficit y se ajuste
como ellos quieren es la condición para que desembolse y no entrar en default.
Nos deja con la soga al cuello y el verdugo la maneja”.
Además, Lapa
tradujo que “acumulación de reservas” equivale a “decir devaluación con buenos
modales. Nos quieren vender humo hablando en difícil”. A su vez, la “reducción
gradual pero decidida de la asistencia del BCRA al tesoro”, constituye otro
planteo alambicado. “En criollo, reducción del gasto (ajuste) y más deuda atada
a la inflación y al dólar, dos variables que van a subir fuerte”, advirtió.
Por último,
el magister en Finanzas llamó la atención sobre que “Alberto dice que no va a
haber caída del gasto real”. Sin embargo, estimó que probablemente “calcula la
inflación del presupuesto -33%- y no la real que va a ser casi el doble. Se van
a valer de la inflación para achicar el déficit, mientras se ajustan salarios y
jubilaciones”, a velocidad relativa menor a la pérdida del poder adquisitivo.
NdR, 29 de
enero de 2022.