#AlFondodelacuerdo
#TimermanLaCicuta
F.P.
El viaje de un
contingente de funcionarios argentinos a Washington se producirá en un
escenario con tensión en progreso, según se trate de los diferentes sectores
sociales que aguardan para dilucidar lo que un acuerdo con el FMI deparará. “Vamos
a tener que afrontar restricciones que no tendríamos que afrontar si no
tuviéramos esta deuda”, anticipó este jueves Raúl Timerman, director de la
consultora Grupo de Opinión Pública.
El analista
político le dijo al programa “La Cicuta” 91.3 mhz (FM Ya) que habrá que ver “sobre
qué sectores caen más o menos el peso de esas restricciones”, impuestas por el
millonario pasivo acordado con el Fondo Monetario. Timerman destacó que “algunos
piensan que ya no hay más lugar en los sectores menos favorecidos de la
población y que el peso caerá en la clase media, pero mucho más no hay” como
para vislumbrar escenarios alternativos.
El impacto
social y político que tendrá acordar con el Fondo Monetario Internacional
comenzará a avistarse desde este sábado, con la misión enviada por el gobierno
argentino a Washington. Los detalles técnicos no son menores, pero el acuerdo
marco ya está cerrado y quedará por discutir la letra chica.
El presagio de
una recuperación del 10 % en la economía criolla al final de este año y el
contraste con la proyección de 2,5 % para 2022, son indicativos del efecto previsto
acerca del acuerdo con el Fondo. La experiencia
de las últimas dos décadas enseñan que en los períodos que hubo recuperación en
los salarios –traducidos en poder de compra- los connacionales respondieron en
forma directamente proporcional, en el plano electoral. Mientras que en
temporadas en las que hubo recortes, lo hicieron en sentido opuesto.
Este viernes,
el economista Alejandro Bercovich destacó en el diario BAE Negocios que la
entidad con base en Washington pidió diseño de un plan de gastos e ingresos
2022, el cual contemple un déficit inferior al 3 % del PIB. Una proporción
menor a la del 4,5 % contenida en el Presupuesto 2021, aunque ambas por encima
del 1,8 % de déficit que dinamizó el gasto ejecutado durante los primeros 10
meses del año en curso.
La que está
concluyendo, temporada en la que los electores expresaron un cierto descontento
centrado en la economía en las citas electorales de septiembre y noviembre.
Aunque probablemente la reanimación de un programa que resume “esto puede ser
aún peor”, atenuó ciertas conductas sancionatorias. Pero no más que eso.
El escenario
que comenzará a desenrollarse en la última semana de diciembre será el que
siembre una disposición nueva, a partir de los posicionamientos de oposición y
oficialismo en torno a lo que se acuerde con el FMI. Organismo que cuenta con
caras nuevas y cumple con normas de equidad de género en su directorio, aunque
sigue desprovisto de todo rasgo de empatía hacia los desvalidos prójimos sobre
los que caen sus recomendaciones.
NdR, 3 de
diciembre de 2021.