El bombazo que
despertó o atontó aún más al gobierno nacional, igualmente provino desde el
organismo internacional de crédito como del periódico The New York Times. El
diario estadounidense, en un extenso informe hecho por el analista Mark
Weisbrot, concluyó que la gestión Macri en términos económicos y sociales es “un
desastre”.
En contraste,
se preguntó acerca de los motivos, a los que puso en duda, por los que
cualquier “economista o científico social” podría “temerle al kirchnerismo”,
luego de las PASO del pasado 11 de agosto. El matutino estadounidense realizó
una pormenorizada evaluación de la actualidad política y económica de la
Argentina, a la que tituló: “¿Quién tiene la culpa de la crisis económica
en Argentina?”.
“La coalición
de Fernández atribuye su victoria a las políticas económicas fallidas de Macri,
pues lo consideran culpable de la crisis económica, la recesión y la inflación
elevada que el país experimenta actualmente”, especificó Weisbrot. A lo cual le
contrapuso el pretexto oficialista, relativo a “que el miedo a un futuro
gobierno kirchnerista fue el culpable de la turbulencia financiera tras las
elecciones, así como a los problemas que ha habido en la economía desde que
asumió el cargo hace más de tres años y medio”.
Sin embargo,
Weisbrot le dio catadura de lugar común y muy utilizado por las
administraciones al borde del naufragio que se enlistan en el ala conservadora,
al vislumbrar la cercanía de potentes “adversarios de centroizquierda”, igual
que sucedió en España, Francia, Grecia y Reino Unido.
En cambio, en
la Argentina se registró “la derrota electoral de un gobierno cuyas políticas
económicas han fracasado de manera evidente y una victoria para los rivales que
provienen de un periodo de crecimiento económico sólido y ampliamente
compartido”. Incluso, a diferencia del periodismo de nuestro país, el NYT
desafió a que si alguien pone la lupa sobre “los indicadores económicos y
sociales más importantes, los gobiernos de los Kirchner estuvieron entre los
más exitosos del hemisferio occidental”.
Al contrario,
el artículo resumió que en estos casi cuatro años de gestión macrista, “la
pobreza ha incrementado de manera significativa, el ingreso por persona ha
caído y el desempleo ha aumentado. Las tasas de interés a corto plazo se han
disparado del 32 al 75 % actualmente; la inflación se ha elevado del 18 al 56 %.
La deuda pública ha crecido del 53 % a más del 86 % del PIB”.
Esto, peses a
que la administración Macri consiguió del organismo con sede en Washington “el
rescate financiero más grande del FMI en la historia” y, más que nada, el cual
fue incumplido por Buenos Aires. “El resultado ha sido una recesión casi
constante y una inflación elevada, además de tasas de interés descomunales, depreciación
del peso, inestabilidad financiera y enorme acumulación de deuda pública”,
trazó Weisbrot como corolario.
Y en particular,
si se considera que en última instancia “el incremento de la deuda es
particularmente digno de atención porque Macri heredó un nivel bajo de deuda
pública”. Al final, Weisbrot pronosticó que Alberto Fernández y Cristina
Fernández “tendrán que esbozar cómo piensan salir de este desastre” y rememoró
que el país volverá a las condiciones generales de la crisis 2003, por lo cual
irá a una casi segura renegociación de la deuda.
NdeR, 20 de
agosto de 2019.