#Saldoproselitista
#Bullrichgateensuelogaucho
F.P.
Los apoyos
nacionales dejaron un pesado interrogante en las tropas locales, especialmente
en las de nuestro suelo gaucho, en tanto reanimaron al resto de los frentes al
centro y a la derecha. El paso de Patricia Bullrich por esta capital, al igual
que las evoluciones de Mauricio Macri por diversos puntos del país, repartieron
estas impresiones entre las ofertas electorales que suscriben a esta gama
ideológica.
El ataque de Bullrich,
presidenta del Pro, a la convaleciente Vicepresidenta de la nación ¿Pudo ser un
yunque para el chapotear de la versión salteña de Juntos? ¿Habrá musculado la
intensa actividad proselitista de la coalición SI/PRS o el quietismo de Unidos
por Salta? Son incógnitas que en una de esas sean develadas en 7 días más.
Lo más certero
a señalar consiste en que las declaraciones de La Piba sobre CFK captaron la
atención de medios de prensa en todo el país, con resultado inquietante para
los candidatos locales de este espacio, quienes de todas maneras aplaudieron
sin chistar. En tanto, existe una probabilidad que ellas pudieran impulsar un
desplazamiento de la mirada en el electorado, con beneficios eventuales para
las candidaturas de Felipe Biella y Guillermo Durand Cornejo, respectivamente.
Este sector del
Pro al que tributan la titular partidaria y su fundador, el ex Presidente
Macri, emite pronunciamientos dirigidos a reafirmar preconceptos y convicciones
de un sector muy pequeño. Es el de los pertenecientes al núcleo pétreo de
votantes macristas, grupo social que actúa de manera refractaria a todo mensaje
que no sea el de Juntos, en cualquier circunstancia imaginable.
En el tramo
final de la semana que se va, no faltaron analistas que expresaron la conjetura
relativa a lo poco que demuestran ser y actuar figuras como Macri y Bullrich,
cuando carecen de los guiones redactados por el consultor Jaime Durand Barba.
Una especie de contrastación casi definitiva, al estilo de la dupla Tom
Castro/Ebenezer Bogle, descripta en su esencia por Borges [NdR: ver “El
impostor inverosímil Tom Castro”, en Historia Universal de la Infamia].
Un escenario en
el cual, tal desempeño como figuras de poca monta y escaso vuelo intelectual de
la política, plantean como una quimera la obtención del favor sufragatorio en
la franja de indecisos/independientes. Un nanoproselitismo como peor de los
caminos a seguir trazado para la dirigencia gaucha que, hasta el jueves
Bullrich, efectuaba esfuerzos titánicos para hilvanar voluntades entre la
cuatrifecta de propuestas que habían participado en los comicios del pasado 12
de septiembre en las Primarias.
La dinámica del
“pensamiento” expuesto por la ex Ministra de Seguridad –figura emblemática del
sector rival caída empardada con beneficio propio- tiene camino pedregoso por
desandar, excepto para reafirmar a los ya convencidos de antes. Con lo cual se
coloca a la par de Macri, ya sea tirando micrófonos de medios televisivos,
apelando a los 5´ del té como resolución para el gravísimo problema general del
endeudamiento externo o digitando candidaturas en distritos en que la interna
del sector es extremadamente compleja. Y peleada.
Destemplanzas a
repartir
“No pueden
resolver la interna del Pro en CABA y quieren digitar candidatos en Chubut”,
descerrajó a mitad de semana el diputado Manuel Pagliaroni. Como el corolario del
paso del ex mandatario por esta provincia patagónica, tras levantar
simbólicamente el brazo derecho de Nacho Torres como el próximo Gobernador.
En la
dirigencia chubutense de Juntos se preguntaron en qué punto habrán hecho “masa”
los cables que movilizan los pronunciamientos del ex titular del Ejecutivo
Nacional. La hipótesis original era desembarcar con la misión de apuntalar la
candidatura de Torres hacia el 14 de noviembre, en los comicios para senador
nacional, pero terminó hablando de la contienda 2023.
Con toda
lógica, el vaticinio macriano dividió a las heterogéneas huestes locales.
Muchos de ellos radicales y dirigentes de centro, previamente comprometidos en
trabajar por las postulaciones del mencionado Torres (a senador nacional) y de
Ana Romero (a diputada nacional). Aunque, momentito, el pacto no incluía la
futura disputa por la sucesión de Mariano Arcioni, actual mandatario
provincial.
Una serie de
desatinos con una marca, como salidos del mismo establo, dejaron impresos estos
dos dirigentes en Chubut, en Salta y en la puerta del Juzgado Federal de
Dolores (donde Macri trastabilló políticamente con su gesto al micrófono de
C5N, pero además agravó su tropezón con los intentos de disculpas,
explicaciones y exculpaciones posteriores). La hipótesis de laboratorio
conjetura acerca de lo escasamente probable que resulte sacar rédito de estas
líneas de conducta, por parte de los dirigentes locales.
El islote de
ficción que alberga como virtud este accionar, tipificado en otras regiones con
la señal vial del caballo en medio de la ruta, queda a mucha distancia del mapa
político. Tal vez en alguna isla paradisíaca, cuya única señal civilizatoria
sea un estudio jurídico-contable y una sede de institución financiera que no
pregunta demasiado sobre el origen de fondos de sus ahorristas (tal vez porque
sabe la respuesta).
Un trayecto aún
más pronunciado es el que habita una paisanada que menos de dos meses atrás
repartió naipes en cuatro butacas distintas en color amarillo, las que podrían
ser 6 si se abona la suposición que el mismo segmento social escogió
alternativas en otras derechas y centroderechas. Y cuyos dirigentes, hasta
mitad de semana, esperaban poder guiar a una confluencia inscripta en la
derecha y la centroderecha. Una costura amenazada con descoserse. El segundo
domingo de noviembre se palpará lo que digan los electores salteños.
NdR, 6 de
noviembre de 2021.