#Jovenesincognitaelectoral
#Inquietudenpunksgauchos
Por: Federico
Pérez (*).
Nuestra
provincia protagonizó al menos cuatro revoluciones productivas en los últimos 90
años, sin embargo la impaciencia frente al porvenir es el rasgo predominante en
los segmentos de electores más jóvenes. Sin contar el movimiento político-geoestratégico
del barbado Güemes en el siglo XIX, las revoluciones generadas por la energía
atómica, la hidrocarburífera, la sojera y la del litio, a los ojos de los punks
gauchos no tuvieron el mismo efecto en las perspectivas y en la prospectiva de
vida familiar o propia.
El actual no-future
[*] vernáculo, en una de esas se remita a que entre 1928/1930 se avizoró un
despegue en función de yacimientos de gas y petróleo, hacia 1950/1960 otro
espejismo a partir del uranio 238, en los años 90 con la oleaginosa verdosa y a
comienzos del siglo actual en base al oro blanco contenido en los reservorios
puneños. Sin embargo, el porvenir venturoso vaticinado eludió dicha meta de
ascenso social y microeconómico.
Un tercio de
los empadronados para los comicios del próximo domingo desconcierta a los jefes
de campaña locales en la prueba electoral del 12 de septiembre, esta vez con
sistema de votación “en serio” y sin subterfugios. Y eso que los mensajes
proselitistas prescindieron de excentricidades, tales como postulantes
disfrazados de combatientes del imperio romano o súper héroes de comics,
usuarios con apócrifa pericia para el uso de redes sociales juveniles o
simulando recibir instrucciones maternas [NdR: mandato matriarcal al que ya
recurrieron dirigentes comarcanos en años anteriores].
En contraste
con las demandas vigentes, reseñadas por consultores metropolitanos entre
bolsillo/jeringa/seguridad como motores, muchos de los leit motiv publicitarios
han ido picando al costado. Los contenidos que remiten a modificaciones
tributarias, fomento a micro emprendimientos, vocablos desarticulados de la narración
conocida en su emisor y diseños insulares de provincia, se decodifican algo
desenganchados de la premura que asiste a este 30 %. Tal vez prenden en otras
franjas etarias con más ayeres en la gimnasia sufragatoria.
Toque nórdico
indistinto
Si se
trasplantaran noruegos a suelo salteño (sin contar el antecedente de los
Korssjöen en Anta), posiblemente la cosmovisión de estos nuevos gauchos no
sería muy diferente. Las recientes puebladas que atenuaron el jolgorio en el
oficialismo saenziano, luego de las falsas Primarias del 15 de agosto pasado,
ofrecieron un indicio al respecto, también en las electro-urnas.
Otra de las
hipótesis que se pondrán a prueba el fin de semana siguiente será la de la declamada
popularidad provista por las tildes susceptibles de “lograr” –pero más que
nada, comprar como cualquier mercancía- en las diferentes redes sociales
frecuentadas por esta tipología de comprovincianos. Un dogma que el populacho
político y reporteril tiene por cierto, salvo evidencia en contrario.
La fortuna momentánea
de los sectores dirigentes es que la alimentación de la paisanada sub-30 no se
equipara a la del lince ibérico (el que demanda un conejo por día para
subsistir) y entonces la juventud va “tirando”, gracias a la caza y la
silvicultura. En un distrito casi sin industria, con perfil fuertemente
extractivo y algo en el sector servicios, el modelo de empleo cuenta con poco
atractivo. Además de muy pocas alternativas.
Las cinco
semanas del paro de educadores desembocó este fin de semana en la conclusión
que el futuro les tiene un visor en el que profesoras/es y maestras/os
efectivamente cuentan con empleo registrado. Sin embargo, no lograrán
sobrepasar el umbral de pobreza delimitado por el INDEC en $ 67.577 como el ingreso familiar óptimo,
correspondiente a julio pasado, para la línea de pobreza.
Estas impresiones se registran en un año que Casa Rosada, junto con
proyecciones internacionales, prevén un salto en los indicadores generales de
la economía criolla: 7 % u 8 %. Es decir, estas experiencias de vida suceden en
un contexto de expansión de las variables productivas y en el año previo al
arreglo con el Fondo Monetario Internacional por la deuda contraída durante el
macrismo. Desembolsos hacia el exterior que podrían repercutir aún más fuerte
que el actual año de “bonanza” que estamos transitando.
Los jóvenes quieren bailar. Los jóvenes quieren música centroamericana.
Los jóvenes anhelan poner en movimiento su libido. Los jóvenes buscan
alegrarse. Y tantas cosas más. Aunque también es igualmente cierto que buscan
otras cosas.
[*] El no future, surgió como expresión cultural a mediados de los años
70 en el Reino Unido y fue encarnado principalmente por jóvenes de esta nación.
Aquejados por los ajustes en medio de una aguda crisis económica, tras la
fuerte devaluación dispuesta desde 1967 por James Callaghan, el Duhalde
británico (podría haber dicho “quien depositó libras esterlinas recibirá libras
esterlinas”), el país llegó a 1970 en medio de una fuerte crisis de empleo. La
que se prolongaría hasta la década siguiente. Años signados por el destino que
iba fundiendo a oscuro para los muchachos y muchachas ingleses, alto desempleo,
vivienda inaccesible y crisis energética. Justamente, una de las consignas de
los Sex Pistols, banda estandarte del movimiento punk –del que también formaría
parte después The Clash- era por ese entonces que “si falta combustible, queme
autos”.
(*) NdR, 5 de septiembre de 2021.