#Ladinamicaelectoral
#EscenarioPrimarias21
El palpado del
bolsillo en lo cotidiano, junto con la proyección hacia fin de año, es la que
asoma como determinante en los comicios nacionales que vienen en septiembre y
noviembre. Una incógnita que lo es aún para el oficialismo, aunque la
retrospectiva como para no desatender es la que incorporó la coalición Juntos,
tras su autodefensa de los compromisos internacionales contraídos entre 2016 y
2018, año que desde el exterior le dictaminaron el “no va más” que puso freno a
su increíble despilfarro.
Este terreno
para el debate, en el que la oposición contabiliza todos los números para el
naufragio, tiene alcances en el electorado. De manera parcial, provee la causa
por la cual es posible explicar a la ciudadanía varias de las metas de
redistribución de ingresos que todavía no fueron subsanadas.
En cuanto al
escenario, la consultora Centro Latinoamericano de Geopolítica hizo una
medición sensiblemente favorable al Frente de Todos [*]. Pero lo más valioso de
este trabajo, presentado este fin de semana por el consultor Alfredo Serrano
Mansilla, es lo ligado al plano económico.
En cuanto a
esta variable, CELAG diferenció tres aspectos relevados:
I- “Se valora algo mejor la gestión
económica de lo cotidiano, pero aún es insuficiente”, precisó el estudio. Particularmente,
en “precios de medicamentos y alimentos y salarios/empleo es lo que más
preocupa a las familias”. Igualmente, al “endeudamiento creciente para afrontar
gastos básicos”, que enfrenta cada hogar.
II- Además, el trabajo resumió que “la
combinación de herencia macrista y pandemia es hasta el momento considerada
como la principal responsable de la actual situación económica”. Aunque
advirtió que “seguramente esto no persistirá por mucho tiempo más”, lo que
requerirá de medidas adicionales que intenten morigerar el impacto de la
inflación y de los salarios.
III- En líneas generales, CELAG resumió que “la
sociedad sigue manteniendo sentidos comunes progresistas (aprecio por el rol
del Estado, necesidad de más salud pública, el ´cepo´ es necesario, no podemos
pagar la deuda al FMI a cualquier coste –éste tiene una imagen negativa muy
alta–)”. Esto presupone un contexto en el cual resultará pedregosa la
presentación del cronograma de pagos al organismo multilateral de crédito, como
el Presupuesto 2022 que lo contendrá.
[*]
La ficha técnica que presentó CELAG detalló: las entrevistas de la medición
fueron realizadas entre el 2 y el 23 de agosto en todo el país, a partir de una
muestra compuesta por 2.002 casos. El sistema de recolección fue el Computer
Assisted Telephone Interview, a la que retrató como “la segunda fórmula más
confiable para entrevistar, muy por encima del aluvión de encuestas IVR
(Interactive Voice Response) y las que se hacen ´por internet´”. Si bien
admitió que “lo ideal es lo presencial, pero aún estamos en tiempo de pandemia”.
En
base a este sondeo, el estudio sintetizó que en materia de polarización
FdT/Juntos, “el panorama es parecido al de las presidenciales de 2019”. Es
decir, “el Frente de Todos continúa con un nivel de fidelidad muy similar al de
hace dos años. Posee un piso muy sólido y elevado (30-33 % sobre el padrón
electoral) y, a partir de ahí, tiene margen para alcanzar la votación lograda
en 2019. Ese ‘voto probable’ sigue estando cerca, a pesar de ser más crítico”.
Por
su parte, “Juntos por el Cambio conserva su núcleo duro, pero presenta una gran
dificultad para ampliar su base. No logra transitar a ser un ‘Frente’, que sume
y amplíe, y por ahora se queda en una suerte de ‘Mínimo Común’, muy anclado en
lo que aportan Macri y Bullrrich, quienes siguen estancados y con una imagen
positiva baja. Larreta y Vidal tienen mejor imagen, pero aún no comandan ni les
dejan”.
NdR,
30 de agosto de 2021.