This is the end

El debate en retrospectiva acerca de la macroeconomía expuso a una interminable probation al macrismo. Ni siquiera los más entusiastas cambiemosos pueden inyectarse de entusiasmo, frente a este temario. Un asunto tabú que le puso algo de pimienta al contraste de ideas, el que sacó del remoloneo al ambiente proselitista.
Hace 4 años Economía

#Contraposicioneconomía #Pizcasdediscusion

El macrismo se puso el tizne en las mejillas, pero solamente consiguió maquillar los magullones. En la discusión sobre los números macro, el oficialismo aparece con mayor solidez en términos comparativos y así lo expresan hasta los que caminan a cierta distancia de Balcarce 50.

Sobre el final de la semana, el analista financiero Christian Buteler recordó que “Macri fue el único Presidente que defaulteó la deuda que el mismo había colocado en los 2 años anteriores”. El trader, insospechado de simpatías con Casa Rosada, destacó que esto sucedió “a pesar de recibir un crédito récord por parte del FMI”, y concluyó que “con eso solo debería cerrarse la discusión de quien es peor colocando deuda”.

Desoyendo estos razonamientos, este sábado el diario La Nación [NdR: una de cuyas herederas afirmó que el macrismo inyectó dólares en su composición accionaria] intentó aleccionar al ex mandatario. En la visión de este matutino, “Macri desató el contraataque que enfurece a Cristina Kirchner”, un artículo que en el interior invierte los términos de la disputa, refiriendo que la reacción surgió a partir de un “enojo que le produjo una crítica que Cristina Kirchner”.

Con este planteo, el periódico adicionó la poco feliz reseña que Macri llevó a una reciente incursión televisiva (en el canal La Nación+, siempre con pelota controlada] “papeles impresos en una carpeta transparente de plástico, herramienta que usa para liderar su propia defensa”.

Al salto sobre la granada, el candidato a diputado nacional Diego Santilli no se amilanó y este sábado publicó en Twitter que “el 95% de los productores agropecuarios de la Provincia son PyMEs. PyMEs que están asfixiadas por impuestos y que tienen miedo de contratar gente por los costos y los juicios laborales”.

Frente a lo cual, la abogada Natalia Salvo rememoró que “subieron 6% el desempleo en 4 años, destruyeron 25.000 pymes y 220.000 puestos de trabajo. El salario no es un costo, es un derecho”.

NdR, 28 de agosto de 2021.