El último héroe del rock nacional

A casi todos los que se asimilan allegados a la música y en particular al rock nacional, lamentaron la partida de Roberto Pandolfo. El talentoso “Palo” de Don Cornelio y la Zona, Los Visitantes y tantas otras aventuras musicales que se pudieran contar. Algunas pocas líneas que no alcanzan a contener la gigantesca obra que dejó el prócer del barrio de Flores.
Hace 5 años PLACERES AUDITIVOS

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El mundo del rock volvió a vestirse de luto, con el deceso del cantante, compositor y conductor televisivo Roberto “Palo” Pandolfo. El artista se desvaneció este jueves, en el barrio porteño de Villa Crespo, y ya por la tarde sus familiares confirmaron la muerte del creador de Don Cornelio y la Zona, como también de Los Visitantes.

Asombrosa coincidencia: el gran público lo tiene registrado en negro, de su etapa dark con la primera de las bandas antes mencionadas, cuando en los 80 supo del éxito masivo con el tema “Ella vendrá”. Una canción luego reversionada de manera exquisita, junto a Babasónicos. En una de esas, el más aferrado al terruño y a la tradición argie del primer rock argentino (con bandas fundacionales como Manal, Almendra, Vox Dei, Pescado Rabioso y tantas otras), lo mismo que a los grandes creadores del folklore.

Pandolfo había nacido el 22 de noviembre de 1964 en el barrio de Flores. Casi al finalizar la década de los setenta formó su banda de colegio denominada Sempiterno, grupo conformado junto a compañeros de la técnica “Don Cornelio Saavedra”. En 1987 lanzarían el primer disco con Don Cornelio y la Zona, el cual contenía el hit “Ella vendrá”, aunque también los excelentes “Tazas de te chino” y “El rosario en el muro”. Con producción de Andrés Calamaro, el disco debut sería aclamado por público y crítica, cuando en ese entonces se buscaba un trono para el dark celeste y blanco.

Al año siguiente, Don Cornelio descolocaría a ambas franjas con “Patria o muerte”. Un trabajo discográfico aún más oscuro que el debut y menos pulido, a partir de una meta claramente fijada por los músicos (además de Pandolfo integraban la banda el tecladista Daniel Sais, el guitarrista Alejandro Varela y Federico Ghazarossian, en bajo, entre otros). El 2 de Don Cornelio contenía composiciones inmortales como “Reventando”, “Tarado y negro”, “Patearte hasta la muerte”, “Luna de fuego” y “Cabeza de platino”.

Luego vendría la separación de la banda, y una nueva sociedad creativa entre Pandolfo y Ghazarossian que vería la luz como Los Visitantes. En temas como “Playas oscuras”, “La Grieta”, “Abajo en la ciudad”, el frenético “La cautiva” y “Relámpago de cuchillos” (inspirado en un relato de Horacio Quiroga), quedaría sedimentada la esencia del trabajo denominado “Salud Universal”, en 1993. Y una nueva incursión en los controles por parte de Calamaro daría lugar al siguiente trabajo, “Espiritango”. Con hits que tuvieron radiación creciente, como “Mamita dulce”, “Pájaro vuela”, “Guarda”, y “La pantera” (con recitado de Tom Lupo).

Visitantes tendría otros trabajos más, tales como “Maderita” (1996), “Desequilibrio” (1998), o las revisiones al estilo “Herido de distancia” o “En caliente” [NdR: con el bonus track estupendo como fue “Paloma”]. Pandolfo obtendría el reconocimiento luego de una extensa carrera creativa, la que incluiría un premio Konex a la labor creativa y la conducción de un programa en el canal Encuentro, justamente denominado “Encuentro en la cúpula”, en la que repasaría la vida de las grandes bandas del rock argentino.

“El músico de 56 años se desvaneció mientras hacía trámites en un banco”, dijo una escueta crónica periodística que reseñó los minutos finales de Roberto. Último gran héroe del rock nacional.

NdR, 22 de julio de 2021.