Y con Messi cómo viene la Manes

Un juego de similitudes entre el astro albiceleste y el neurólogo que ahora encarna la gran esperanza radical. De Messi a Facundo Manes debe haber una distancia más que considerable. O en todo caso, debe haberla entre las propias versiones del médico ahora o hace unos años.
Hace 5 años F5 EN LA PUJA

#Messi #Manes #Contraposición

Las diferencias entre Facundo Manes y Lionel Messi es que uno cree ser el mejor del mundo y el otro lo es. Este dilema autoperceptivo le fue recordado el fin de semana al neurólogo y precandidato a diputado nacional por el radicalismo, a quien le objetaron sus perogrulladas pseudo antropológicas a partir del 10 argentino y el ser nacional.

Sucede que Manes intentó sumarse a las salutaciones previas al match final en el que el conjunto argentino disputó la final de la Copa América con su homólogo carioca. En plena campaña, en otra de las diferencias con el crack del Barcelona –quien cultiva el bajo perfil-, el galeno salió a la pesca de la corriente de opinión favorable al desempeño en este partido definitorio. Cuestión de no perder algún gancho que le provea identificación afectiva de los twitteros y demás internautas.

Este domingo, una usuaria de la red del pajarito subió una foto de Messi y Neymar riendo luego del triunfo celeste y blanco. El 10 brasileño, según esta edición digital parece  mofarse de un artículo que un tiempo atrás había escrito el ahora postulante a una banca nacional. En este análisis había planteado esas simplificaciones extremas de problemáticas transdisciplinarias, al estilo de Mario Bunge y su verdad absoluta acerca de todo.

En efecto, la mudanza de preferencias en vistas del paso del tiempo llevaron a Manes a renegar tácitamente de su artículo “Neurofracaso argentino, el miedo a ganar”, publicada por revista Noticias en julio de 2016. Cinco años más tarde el aspirante a legislador nacional por la provincia de Buenos Aires elevó una plegaria en Twitter por el 10 argentino. Sendos pareceres rubricados por el neurólogo, si bien resultan antagónicos entre sí.

En el primer Manes, Messi renunciaba a jugar en el Seleccionado Argentino y pateaba un penal de manera errónea. Algo que para el médico sintetizaba, nada menos, que “la relación de todo un país con el éxito y la frustración”. No sólo eso, también “los mecanismos de su decisión y de las nuestras”. Y por añadidura, con “el terrible dilema del liderazgo” y “los mensajes hacia el futuro”, decía contraponiendo la conducta individual con el rumbo de una sociedad, algo que es materia de dos disciplinas científicas bien diferenciadas (Psicología y Sociología). Además, extranjeras a su área de competencia.

Fue así cómo el hombre no le hizo asco a las variaciones sobre el Ser Nacional o la Idiosincracia del argentino, recurriendo al artificio de la sociedad-persona. Con tanta cuota  de mala fortuna que el ejemplo al que recurrió Manes en 2016, hoy sigue en la Selección, continúa batiendo records en el equipo nacional y ni qué hablar en Barcelona.  

Tanto un lustro atrás como hoy, nadie le advirtió al candidato a diputado nacional por la UCR bonaerense que el jugador hasta ahora acumula éxitos como 10 ligas españolas ganadas, 7 copas del rey, 8 súper copas de España, 4 Champions, 3 Súper Copas de Europa, 3 mundial de clubes, la medalla de oro olímpico, mundial Sub 20, 6 balones de Oro y 6 botines de oro. Vaya si alguien puede utilizarlo como contraejemplo de miedo o de éxito. 

NdR, 11 de julio de 2021.