#PutinBiden
#Suiza #Miércoles
Cautela para el
encuentro y aprestos para un trabajo a mediano plazo, son las señales más
visibles en el horizonte del nexo entre la Federación Rusa y Estados Unidos. En
la antesala del encuentro entre Vladimir Putin y Joe Biden, este miércoles en
Ginebra (Suiza), ambas partes circunscriben sus respectivos recelos de acuerdo
al temario, mientras confían en el regreso de embajadores a Moscú y Washington.
El canciller
ruso, Serguei Lavrov, afirmó que si bien los contactos entre ambas potencias
han sido “bastante intensos” en relación a la estabilidad estratégica global,
lo más aconsejable será no aguardar “decisiones cruciales o históricas” para
este 16 de junio. El jefe diplomático evaluó que a fin de mejorar “el diálogo
futuro con EEUU” resultaría conveniente abordar “todos los factores, sin
excepción, que afectan la estabilidad estratégica”. Es decir, manejo de armas nucleares y no nucleares, ofensivas y
defensivas.
En este
contexto, Putin impulsará la coordinación del arsenal misilístico
estadounidense, tanto de corto como de alcance medio, en diversos puntos del
mapa europeo. Lavrov introdujo la variable de “la desconfianza mutua”, en
función de la cual invitarán a una delegación estadounidense a visitar la región
de Kaliningrado, a fin de verificar el control sobre los misiles Iskander.
Aunque “a cambio queremos que nuestros especialistas visiten las bases de
defensa antimisiles en Rumania y Polonia”, puntualizó Lavrov.
En tanto, la
cooperación en materia de ciberseguridad será otro de los ítems propuestos para
ser analizados. Luego de la asunción de Biden, Moscú introdujo este apartado,
el cual quedó a consideración de la administración con sede en Washington, y en
esta ronda en Ginebra aguardan conocer la reacción a esta iniciativa.
Además este
martes, el viceministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Riabkov, deslizó que
uno de los resultados de la cumbre podría ser el regreso de los
embajadores ruso y estadounidense en Washington y Moscú a sus respectivas
embajadas. En medio de la escalada de tensiones entre los dos países el
embajador de Rusia en EE.UU., Anatoli Antónov, fue llamado a consultas a Moscú,
donde se encuentra desde el 21 de marzo, mientras que el embajador
estadounidense, John Sullivan, partió para consultas a Washington el 22 de
abril.
En tanto, Biden
adelantó su interés en plantear durante el encuentro con Putin el debate por
violaciones a los Derechos Humanos. A la par de la aparente injerencia rusa en
los comicios estadounidense, más los presuntos ataques cibernéticos. El domingo
último, el norteamericano expresó su predisposición a la propuesta rusa de
entregar ciberdelincuentes entre las respectivas
naciones.
El mandatario
estadounidense confió en desarrollar con su contraparte a mediano y largo plazo
en cuestiones ligadas al medio ambiente. Mientras, permanece la incógnita en
relación a la cooperación económica.
El canciller
Lavrov puntualizó que “no sobrevaloramos las expectativas” para este miércoles.
“No nos hacemos ilusiones de
que se avecinen avances. Pero existe una necesidad objetiva de intercambiar
opiniones al más alto nivel sobre qué amenazas ven Rusia y EE.UU. como las
dos mayores potencias nucleares en la arena internacional”, adelantó la semana
anterior.
A su turno,
Putin se pronunció por la posibilidad que el cónclave consiga un “resultado
positivo”, de manera tal que permita establecer “las condiciones para dar los
siguientes pasos para normalizar
las relaciones ruso-estadounidenses”. Y para Biden, quien aclaró
que EEUU no ve conflicto en puerta con Rusia, lo ideal sería alcanzar “una
relación estable y predecible”. En la que pudieran darse áreas de interés
común, aunque desde la primera potencia mundial estarán prestos a “responder a
futuras acciones dañinas”.
NdR, 15 de
junio de 2021.