Por Federico
Pérez (*).
La visita norteña
que con el final de esta semana completará un sector de la dirigencia que opera
en apoyo a la precandidatura a gobernador encarnada por Gustavo Sáenz, soliviantó los humores en el resto del
espacio. El intendente de Rosario de Lerma, Ignacio Jarsún, máximo exponente de
la práctica del Nachoplaying, acompañó al precandidato a senador nacional Juan
Carlos Romero, Duque Silente, en su visita a Tartagal y a Orán.
En un contexto
normal, los desplazamientos de esta dupla serían imputados a lo que
habitualmente exige cualquier temporada de proselitismo. En cambio, la movida
adoptada por el vallisto más diestro en la disciplina del Nachoplaying encendió los ánimos en gran parte del otro
segmento que se reivindica igualmente saenzista, pero desde la vereda más
cercana al urtubeísmo.
Algunos por
ciertas deudas no saldadas durante el último tramo del gobierno romerista,
otros por adivinar que el ensimismamiento de sólo él que exuda Jarsún enerva al
Gobernador y candidato a vicepresidente por Consenso Federal 2030 (NdeR: acaso JMU verá una versión
mejorada de sí en el Jefe comunal rosariolermino?), y los restantes por haber
viajado en el tiempo hasta la noche del 27 de octubre y haber vuelto al día de
hoy con el resultado de las generales 2019. Como sea, absolutamente todos en
cualquiera de estas tres subcategorías suele invocar su accionar motivado en “el
bien de Gustavo”. Un altruismo conmovedor, si de veras fuese así.
La segunda de
las cuestiones no debe tomarse a la ligera. IJ carga con un sinnúmero de
jinetas desde su no tan lejana juventud, luego de haber atravesado ciclos
escolares en los establecimientos de mayor renombre, un estado atlético
notable, la cucarda por haber sido juvenil en el seleccionado Los Pumas que
participó en el Mundial de Durban (Sudáfrica) en 2006, un desembarco temprano
en la política que a los 21 años lo hizo concejal, luego diputado provincial e
intendente de Rosario de Lerma. Todo esto antes de los 30 años. Y ahora es uno
de los anotados para la postulación a Vicegobernador, junto a Gustavo Sáenz.
El respaldo que
Jarsún le dio a JCR fue publicitado a través de las más que activas cuentas que
el primero posee en las redes sociales Facebook, Instagram y Twitter. Para
colmo, la visita a la ciudad de Orán puso de los pelos a este sector, ya que se
leyó como una suerte de “mojada de oreja” al principal rival para la banca en
juego por la minoría para la Cámara alta nacional, Marcelo Lara Gros.
El único que conservó
postura equidistante de todo este mangrullo fue el dirigente Antonio Hucena,
quien mantiene buena relación con la mayoría de los sectores del saenzismo y
tiene sus reservas sobre los oráculos que se anticipan como los que van a
vocear por anticipado el pase a retiro del Duque Silente. Si bien le convendría
que se concrete un resultado favorable para Lara Gros, dada su aspiración a la
intendencia de Orán, no todo se resuelve con las ganas particulares.
Sucede que AH -el
precandidato a intendente oranense- por estos días en la capital provincial,
además de los cálculos con los que la tropa U vaticina un resultado a favor de
la boleta de Consenso Federal 2030 escuchó otras conjeturas. Por ejemplo, la
que indica que en un escenario de polarización extrema la ventaja sería para
JCR. Es ahí donde surge la duda, acerca del planteo enarbolado por los “biendegustavistas”.
Mientras tanto,
a la vanguardia de Juntos Por el Cambio, el joven dirigente vallisto se paseó por
la parte de arriba en el mapa provincial, apuntalando su intención de ser el
coequiper de Sáenz en la boleta provincial. "Gracias por el recibimiento.
Muy rico desayuno", posteó Jarsún en sus cuentas de redes sociales, al
graficar este paso por Tartagal y Oran y aclara que este arribo se dio en el
contexto de la campaña “Gustavo SAENZ Gobernador #Elecciones2019”.
(*) NdeR, 12 de
julio de 2019.