#DíaDelPeriodista
#ReflexionesObtusas #PeroPropias
Por: Federico
Pérez (*)
La sustancia de
las cosas no va a cambiarlas sólo porque tengamos ganas que así suceda o por la
inercia del transcurso de los días medidos de acuerdo al calendario. Un 7 de
junio podrá ser grandioso, promisorio, melifluo, choto, maso, pero jamás
equivalente a nada. Al menos para quienes hacemos y pensamos, día tras día,
NdR.
Con un equipo
periodístico joven, encaminado a trascender desde sus errores y en cada
instante con la carga conceptual integrada a nuestra marca, desembocamos en
este Día del Periodista desafiante. En pocas jornadas, a caballo del interés de
los lectores, con alta probabilidad estaremos llegando a los 600.000 que en los
últimos 8 meses repasaron algunos de los artículos difundidos desde nuestro
sitio en internet. En el plano cualitativo, el predominio está en visitantes
que en su mayoría hacen lectura y relectura.
La decisión de
prescindir de la contratación de paquetes digitales con “likes” y “seguidores”
en redes sociales o granjas de trolls
como apócrifos lectores, forma parte de todo lo anterior. A su vez, los
integrantes del Club de Amigos de NdR, mecenas, anunciantes y suscriptores nos
permitieron, hasta acá, dedicarnos a la concreción de artículos con algo
novedoso para decir o aportar en cuanto a la realidad abordada. En base a la
conjetura que dejará alguna recompensa a quien recorra tales escritos.
El énfasis
puesto en los destinatarios de nuestro trabajo se encuentra fundado en la
motivación que, en general, los contenidos publicados resulten de utilidad o para
el disfrute. Alguna señal en tal dirección puede estar contenida en la
reproducción de ciertas notas nuestras (por caso, los colegas de Sur es
noticias.com de la ciudad de Córdoba) o simplemente citas puntuales de
fragmentos de alguno de nuestros artículos, principalmente por parte de
periodistas del medio local. En cambio, nuestra indicación sobre fuente de la
que proviene algún dato utilizado por nosotros obedece más bien a la voluntad
de aportar mayores certezas a nuestros lectores, respecto a algo que fue dicho o
escrito en tal o cual circunstancia temporal-espacial.
Por el lado de
los detractores, alguna inferencia de uso restringido también puede extraerse.
Recientemente uno de este grupo pretendió recomendar lo siguiente: “Changos no
sean tan evidentes, además, eso de hablar complicado no suma, ni su mama (sí,
así sin acento) los lee. La nota, si así se puede llamar... es no más que un
helado de dulce de leche para su mediocre ego, creyente de sus propias palabras
y de su insipiente audiencia. permítanse el favor de no denigrarse ante la
gente pensante. De paso envíenle mis saludos a su patrón GS”.
Fuera de esta impostación
articulada como para dictar cátedra de periodismo, por parte de alguien que es
capaz de escribir “insipiente” con “S”, un alacraneo así, de maestro ciruela,
no es como para dejarlo pasar sin emitir estentóreas risotadas. No por la
simpleza de constituir un rebuzne semejante nos podría privar de remitir a
estos “anti-lectores” al cortazariano destino de las explicaciones, con
trazabilidad hasta el tacho de residuos escoltadas por panfletos con reclamos
de quienes se asimilan como únicos “pensantes”. Y que en el apuro olvidan dejar
su nombre (excepto que sean bautizados “Van por mal camino”), pero recomiendan
enviar sus saludos a Gustavo Sáenz, según lo que conjeturamos, a la par del
repaso mental que hacemos de las agencias de mensajerías que prestan servicios
en pandemia.
Por supuesto,
además de visitantes que nos confunden con servicio de cadetería están quienes
con insondable generosidad nos dispensan trato de colegas o bien lo han
expresado en el pasado. Tales los casos de los periódicos Cuarto Poder, FM Ya y
Silvia Troyano, FM Profesional, portal Buufo, diario Punto Uno, FM Oasis (El
Quebrachal), FM Libertad (Aguaray), departamentos de prensa institucional de la
mayoría de organismos públicos y entidades privadas [a cuyos encargados
saludamos este 7 de junio], así como a periódicos que hoy sólo pueden
rastrearse en los archivos, entre ellos el Semanario Redacción y el Semanario
La Cicuta.
La “auto” es la
única referencia que esquivamos con premeditación en NdR, pues junto a la
reivindicación de “profesionales” invocada para nuestro equipo de trabajo,
situamos la demanda de ponernos en lugar de la otredad en momentos como el actual.
Algo así como pensar nuestra cotidianeidad a las diversas maneras que podrían
hacerlo ustedes en sus casas, ocupaciones y trabajos. Un equivalente al modo en
que concebimos el periodismo.
Foto: Mural del
artista Martín Ron en la localidad de Bernal.
(*) Editor de
Nota de Redacción.
NdR, 7 de junio
de 2021.