#Debate #UCR
#Correa #Sáenz
Desde Mitre 653
corrigieron al oficialismo en uno de sus más recientes cambios de montura en
pleno galope. El candidato a diputado provincial, Rubén Correa, aseguró que los
salteños tienen vocación de participar y de emitir su veredicto en relación a
la política. Sin embargo, es el saenzismo el portador del real temor por
dilucidar esta incógnita.
El titular del
Comité Capital de los boinablanca, no digamos que mojó la oreja, pero sí que le
midió la tonsura al oficialismo. En ello, se contextualizó la redefinición que
hay temor en la tropa grandbourgiana, una pizca de cinismo, negación y hasta un
cierto soslayo ante los padeceres de los salteños.
En ello radica,
según el dirigente, la elusión del mandatario provincial de “hablar de las
elecciones” –suspendidas sorpresivamente a mitad de la semana anterior-, que
hasta unos diez días atrás era poco menos que una obsesión en los despechos más
encumbrados de Avenida de los Incas. Una sucesión de ayeres a los que rápidamente
se los dejó a un costado del camino.
Tras el
repentino cambio de tesitura, el radical destacó que en su reciente paso por
diversos vacunatorios abiertos de sopetón el último fin de semana, Sáenz había
instado a que “la oposición acompañe”. Invitación que a lo mejor prescinde de
considerar esfuerzos desde el oficialismo por dividir a sus convidados, además
de lo sorpresivo que fue (incluso para miles de vecinos capitalinos) el
manchancho de jeringas que hubo el sábado y domingo últimos.
Con impaciencia,
Correa se confesó sorprendido al evaluar esta afirmación saenzista “mientras
recorre los departamentos del interior donde la atención sanitaria colapsa por
la falta de inversión estatal o visitar los vacunatorios llenos de ciudadanos
que recién pudieron acceder a las vacunas que estaban guardadas hasta que
alguien señaló lo que ocurría”. Una escena a la que definió como “la mejor
manera de encubrir las falencias de la gestión”.
En comparación,
el postulante por la UCR conjeturó que si el grueso del gauchaje comprovinciano
fuese a votar probablemente “desnudarla la ficción del relato que sostiene que
´a la gente no le interesa la política´”. Un mantra invocado por el saenzismo,
al que le contrapuso que “a la gente sí le interesa la política y está enojada
con el manejo de la pandemia”.
En este plano,
Correa recordó que a lo largo de la historia, “las sociedades han demostrado
que tienen más temor a la tiranía y las arbitrariedades del ´príncipe´ que a la
peste”. Dado que una de las acepciones más receladas por los guionistas del
oficialismo y los funcionarios que ejecutan tal recetario es la del sufragio
como equivalente a “castigo” y “control”. Principalmente, en un amplio “sector
social que está cansado del despilfarro de los recursos públicos”.
Y como para que
los destinatarios de tal advertencia decodifiquen sin obstáculos, Correa
rememoró que “el miedo no es zonzo ni anda en burro”. De ahí que los comicios
se hayan convertido en el Plan B, pues ante la respuesta que no se vería con
agrado, preferible no formular ni la pregunta. Por eso, “a las urnas”, disparó
el rojiblanco, “es mejor guardarlas” a la espera que baje la tensión social.
NdR, 31 de mayo
de 2021.