#30Días
#ComedoresBarriales #Desabastecimiento
La provisión a
los comedores parece tener la misma tardanza en arribar a destino que las
vacunas de Johnson & Johnson, según argumentaron los dirigentes de la
izquierda gaucha. Recién este miércoles arribaron los alimentos
correspondientes al mes de abril que permiten asistir al sector social que más
inconvenientes para la subsistencia pasa en medio de la pandemia, situación
agravada por la segunda ola de coronavirus.
Las dirigentas
Gabriela Cerrano y Cristina Foffani recordaron que la de Salta es la tercera en
el país en cuanto a indicadores de pobreza. “Y a pesar de la aceleración de los
contagios, Sáenz ha decidido ajustar en el sector más vulnerable de la
población: los alimentos para los niños que asisten a los merenderos de las organizaciones
de desocupados”, indicó un documento publicado este jueves.
Cerrano y
Foffani señalaron que la cartera de Desarrollo Social “se niega a autorizar la
mercadería de mayo a los merenderos del Polo Obrero y de las demás
organizaciones de desocupados, con la justificación que no tienen obligación
porque ellos son sólo una ayuda eventual, retrocediendo así en compromisos
previos”.
Dicha
retracción grandbourgiana, fue equiparada a “la intención original de su
gobierno, de no repartir la copa de leche en las escuelas, decisión de la que
tuvo que retroceder, ante el creciente repudio de la población”. Pero cuyo
contrato no estuvo exento de interrogantes, debido a los montos oblados.
De ahí, la
pregunta crucial que lanzaron desde la izquierda: “¿Puede haber algo más infame
que ajustar en la asistencia de alimentos para los niños de los barrios
carenciados de Salta?”. La respuesta quedará a cargo de cada lector.
De todas
maneras, Cerrano detalló que la demanda alimentaria se disparó a niveles
inéditos en suelo gaucho. “Comenzamos
la segunda ola de la pandemia con 18 merenderos y hoy funcionan 42 merenderos
del Polo Obrero en toda la provincia en un lapso de apenas 5 meses”!, alertó la
dirigenta. Y que “a pesar que el hambre crece y se profundiza con el
aislamiento impuesto a las familias desocupadas, tanto Arroyo como Sáenz vienen
avanzando en el ajuste en asistencia social: sin un subsidio a los desocupados
que se ven obligados a aislarse, sin alimentos para los millones que dependen
de las cocinas populares, sin herramientas tecnológicas para garantizar la
continuidad de la escuela vía virtual para que los niños no vuelvan a fracasar”.
Frente a esto,
plantearon la exigencia por “la inmediata
asistencia alimentaria para todos los merenderos y comedores del Polo Obrero. Y
la vacunación a las trabajadoras esenciales que hacen la merienda en toda la
provincia!”, resumió Cerrano.
NdR, 27 de mayo de 2021.