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#Uruguay #Argentinos
F.P.
Entre los
(auténticos) operadores de altas esferas “asilados” en Uruguay, al igual que
Fabián Rodríguez Simón, este fin de semana se confirmó el nombre de un conocido
para los salteños. Es el financista Federico Tomasevich, proyectado al rango de
multimillonario durante el macrismo, gracias a las operaciones en dólares para
toma de deuda en mercados externos.
El ex ejecutivo
de finanzas de la sociedad bursátil Puente mantuvo un productivo vínculo con la
provincia de Salta, especialmente durante la gestión Urtubey. El actual
residente en territorio charrúa generó nexos con la dirigencia gaucha una
década atrás, hay quienes dicen que de la mano de Guillermo Nicholson –ejecutivo
del grupo Blaquier- mientras que otros dicen que por el lado del “filántropo”
del mundo financiero, Abel Albino.
En septiembre
de 2020, luego de 15 años de presidirla, Tomasevich presentó su renuncia a
Puente y luego definió las costas del Uruguay como su nuevo lugar de
residencia. A mediados de la década anterior, el ejecutivo de finanzas había
llegado a ser considerado “el Brito de la oposición”, debido a sus gestiones en
el mercado rioplatense o en el exterior para transacciones en toma de deuda por
parte de algunas provincias.
Hacia mediados
de junio de 2016, Tomasevich mantuvo un fuerte cruce con los enviados U a
negociar endeudamiento por más de u$s 300 millones, a una tasa de más del 9 %.
En concreto, el ejecutivo de Puente consideró que esta especie de hisopado
chino pretendido por Carlos Parodi (Jefe de Gabinete de aquel entonces) y
Sebastián Gomeza (ministro de Economía) en un primer momento no se concretó por
impericia de los plenipotenciarios gauchos.
En realidad, la
decisión U de acudir a los huracanados ambientes de las finanzas globales se había
ratificado por triplicado, señal indicativa de premeditación, según los
tratadistas británicos. Y en contra de lo apuntado por el bróker de la sociedad
de bolsa porteña [NdR: en realidad, creación en 1915 de la familia ibérica
Martínez Blanco] los salteños alegaron un repentino boicot, presuntamente desde
este mismo agente financiero.
De todas
maneras, Tomasevich no desaprovechó aquella tercera defección 2016 del gobierno
salteño en la gestión de deuda en dólares. A pesar que desde al pago a los
fondos buitres concretado en el arranque de la gestión macrista “en cada
emisión de deuda de provincias y empresas, las órdenes de compra van creciendo,
mientras que las tasas van cayendo”, señaló el bróker de Puente.
En la previa al
chubasco de aquel 20 de junio, el Gobernador Urtubey había vaticinado en la TV
Pública que “estamos emitiendo mañana un título por u$s 350 millones, destinado
a la inversión de obra pública que generará actividad económica”. Cuando esta
emisión de títulos no se concretó, Parodi la atribuyó a la difusión de sondeos
contrarios a la tendencia de los mercados sobre el referéndum del Brexit
inglés, por lo cual “desistimos” al notar que “no era recomendable salir” con
dicha oferta. Motivo extravagante que encontró a mano.
Sin embargo,
Tomasevich no desperdició la oportunidad para apuntar en Clarín que en esos
días “ninguna provincia ni empresa argentina puede tener problemas para buscar
financiamiento en el mercado local ni internacional”. Tras aquel altercado,
ambos disfrutan sendos exilios en medio de la prosperidad: el bonaerense en su
casa de Uruguay, el salteño desde su fastuosa mansión semi rural con cine privado en el country Valle
Escondido.
Una veintena de
días después y unos u$s 350 millones luego, el vínculo Gobernación salteña-Puente
parecía haberse reconstituido. Prueba de ello es que para el 10 de junio,
Tomasevich cenaba en la capital salteña empanadas de carne y queso, lomo con
salsa malbec con soufle de choclo con mezclum de hojas verdes y tomates cherry,
+ vino vallisto probablemente mejorado con fluido afín proveniente de tierra
mendocina. Más el postre que consistió en un parfait de miel de caña con dulce
de cayote y cítricos.
Fue en el
Precoloquio de IDEA en el NOA, celebrado hacia el 10 de junio de 2016 en
nuestra provincia y al que Tomasevich concurrió junto a una caterva de
disertantes, entre los que el diario El Cronista Comercial indicó a Sergio
Kaufman (por entonces titular de IDEA), Sebastián Delgui (Kraft), el analista
Sergio Berensztein y el economista Miguel Kiguel.
Casi dos años
más tarde, en una de las últimas actividades públicas, previas a su radicación
en Uruguay, Tomasevich visitó a un reconocido dirigente que ambos –Parodi también-
conocen al dedillo: Abel Albino, el hombre de los maxilares danzantes. El
propietario de la marca CONIN lo recibió hacia la primera quincena de 2018 en
Las Heras, provincia de Mendoza.
El por entonces
todavía ejecutivo de Puente publicó en el sitio iProfesional su satisfacción al
“poder visitar con el doctor Albino”,
a quien “desde hace muchos años estamos ayudando con PUENTE y
especialmente al ser un "Doctor en una causa que
creemos es sumamente noble y
necesaria”. Según Tomasevich, al verificar lo que a su juicio es señal
de “esfuerzo”, como también “dedicación” y “entrega” por parte de “los
profesionales que trabajan en la Fundación para lograr los objetivos”. Jesucristo y Mahoma, un poroto comparado con el galeno mendocino, bajo la mirada del flamante refugiado que tienen los uruguayos.
NdR, 24 de mayo
de 2021.