#Zeppelin
#Florida #1973 #EntradasAgotadas.
F.P.
El guitarrista
Jimmy Page fechó en un 5 de mayo del año 1973 la idea que la banda Led Zepellin
se iba transformando en un fenómeno de ventas que permanecería en la historia.
En sus memorias, el británico recordó que aquel día actuaron en su segunda
fecha en la gira estival por Estados Unidos, en el estadio de Tampa (Florida).
En la oportunidad “logramos alcanzar un récord de 56,800 personas en el estadio”.
Según confió
Page a sus biógrafos, la monumental cantidad de gente activó la efervescencia
en los medios de prensa “ya que aparentemente habíamos roto el récord de
asistencia establecido por The Beatles en el Shea Stadium”. De todas maneras,
confió el artista británico que ello implicó una muestra “adicional del fenómeno
que la banda estaba generando”.
Dos días más
tarde, el más grande promotor de conciertos de rock del sur estadounidense
recordaría que “cuando Led Zeppelin trajo su ´Stairway to heaven tour´ al
Coliseo de Jacksonville, un 7 de mayo de 1973 yo alimenté las llamas”. Sidney
Drashin [en su autobiografía “The Ringleader of rock shows”, editada solo en
EEUU], empresario del mundo del espectáculo se refiere a que antes del arribo
de Page, Plant, Jones y Bonham, venía de un entredicho con las autoridades
locales por un intento de satanizar estos eventos a partir de las actuaciones
de Alice Cooper y Rod Stewart.
De todas
formas, detalló Drashin que “los conciertos crearon un frenesí, venciendo una
secuencia de eventos cual secuencia de caída de fichas de dominó“. Aunque, “en
retrospectiva”, puntualizaría luego el jacksonvillano, luego de esto odió reconocer
la catarata de improperios que le atribuían “responsabilidad” en vistas de “algunas
de estas locuras”.
El productor
rememoró que al ir al encuentro de la banda en el momento que sus integrantes
abandonaban sus limusinas en frente del Coliseo “empecé a sentir el calor del
dinero”, y eso fue “solamente a partir de billetes de baja denominación”. Y a
los que agradeció por darle este concierto a todos los dioses, debido a esta “noche
de domingo con todo vendido”.
En particular,
Drashin contó que “al arribar los miembros de la banda al show se volvieron
hacia su manager porque obviamente estaban sorprendidos o empezaban a estarlo”.
Y aquel 7 de mayo se preguntó: ¿”Cómo sabrían ellos lo que él intentó”? ¿”Ellos
no sabían lo que yo hice o por qué”?. Fuera de todo eso, “estábamos realmente
emocionados”.
Drashin compartió
en esta obra literaria su conjetura que “asocié a Led Zeppelin con dioses
porque cantaron sobre Dios y escribieron ´Houses of the holy´ y ´Stairway to
heaven´, gesto que aprecié”. Una impresión que al pasar los años se le
disolvió.
De aquellas
noches en Jacksonville, el promotor de estos conciertos resumió que “a Led
Zeppelin se le pagó u$s 50.000 dólares por el concierto”. Mientras, desde la
óptica empresarial Drashin especificó que “vendimos cada entrada, incluidas las
alrededor de 200 del Standing Room Only [NdR: espacio reservado para gente
parada o “campo” de pogo en estos días] cerca de los baños”.
“El Coliseo
sobrepasó su capacidad ¡Increíble!”, dice sorprendido, en estos días. “Tuvimos
que sacar gente que estaba prácticamente colgada de los alambrados. El
concierto se vendió todo en tres días, uno de los más rápidos ´entradas
agotadas´ que alguna vez tuve”, en sus años de gloria como artífice de esta era
gloriosa del rock.
NdR, 5 de mayo
de 2021.