Cuando Nada era el principio

El foco de las autoridades judiciales estadounidenses fue puesto sobre Génesis II, el culto religioso que administraba una mezcla de lavandina como cura contra el coronavirus. Los achaques judiciales cayeron sobre una familia del estado de Florida, la que comercializó un millón de dólares con el remedio apócrifo. Acá van los pormenores de este caso.
Hace 5 años ESTRADOS

#GénesisII #Grenon #Acusación

“Cuando todo era nada, nada era el principio”, rememora la canción “Génesis” de Vox Dei. Aunque de la creación, la iglesia Génesis II puede pasar al derrumbe total, luego que la justicia estadounidense redoblase las objeciones a su curación “milagrosa” de COVID-19, el cáncer, el autismo, el Alzheimer, el pie plano y vaya a saber cuántos males más.

El “remedio” de Génesis II es una de las variantes de ese deforestador gástrico, promocionado como MMS (Miracle Mineral Solution) o SMM (Solución Mineral Milagrosa) por un simpático hombre mayor con sombrerito de explorador. La iglesia y el negocio venían bastante bien, reseñó al comienzo de semana el New York Times, hasta que el Gran Jurado Federal de Miami imputó a Mark Grenon, de 62 años; a sus hijos Jonathan Grenon, de 34 años, Jordan Grenon, de 26 años, y Joseph Grenon, de 32 años, un rosario de graves delitos.

La imputación se fundó en que los fiscales acusaron a los grenon, oriundos de Bradenton (Florida), por la violación de disposiciones judiciales, producir y vender de manera fraudulenta más de un millón de dólares de su milagrosa MMS. La discrepancia al respecto se dio a partir de la iluminación que los Grenon alegaban que hacía surgir este brebaje “milagroso”, mientras los pesquisas judiciales porfían que la producción no tiene nada de esotérica y que en realidad provenía de un cobertizo situado en el patio trasero de Jonathan.

Otro grupo de detractores son los expertos en química y medicina. Los primeros, indicando que este SMM o MMS es ni más ni menos que una vulgar solución de clorito de sodio + H2O. De manera tal que cuando se lo bebe, éste se convierte en dióxido de cloro. El cual, verdaderamente no es más que un fuerte blanqueador que se utiliza en los tratamientos industriales del agua y en el blanqueo de tejidos, pasta o papel, determinó  la Fiscalía del Distrito Sur de Florida.

La Administración de Medicamentos y Alimentos advirtió el año pasado que el producto del que los hombres fueron acusados de comercializar a través de la Iglesia de Salud y Sanación Génesis II era “no probado y potencialmente dañino”. El bueno de Mark y sus muchachos, usaron un libro, una emisora de radio y un boletín informativo para comercializar su solución a consumidores vulnerables, dijeron los fiscales. Si bien resta determinar si alguno de sus clientes sufrieron problemas de salud o inconvenientes más graves, derivados del fluido “milagroso”.  

“A pesar de una advertencia anterior, la Iglesia de Sanación Génesis II ha seguido poniendo activamente en riesgo a los consumidores al vender productos de dióxido de cloro potencialmente peligrosos y no aprobados”, recordó el Times neoyorkino que había señalado en 2020 Stephen Hahn, en ese entonces comisionado de la FDA (el ANMAT gringo).

Un caso civil del año anterior recoge la experiencia de una analista de programas de la FDA que pidió un lote de MMS. Ahí fue cuando los fiscales federales hicieron evaporar el timo del supuesto altar al cual bajaba desde los cielos hasta dar con el milagro embotellado en bidones, al descubrir que realmente surgía del quincho de la casa de Jonathan Grenon, el que años antes era usado para unos bestiales asados o barbacoas. 

NdR, 27 de abril de 2021. 


ANUNCIO