#Prevención
#Previsión #Escenario #Político
Por: Federico
Pérez (*).
La ponderación
del accionar preventivo ante la nueva ola de COVID-19 como el eje de la agenda
política parece ser lo que dividirá las aguas locales hacia mitad de este año. Al
respecto, el saenzismo aún parece ceñirse a la agenda y cronograma que salió de
su propio seno, si bien hay alguna que otra mirada hacia el poniente avizorando
espacio para maniobrar.
La intendenta
Bettina Romero no fue la primera, aunque sorprendió por tratarse de una
integrante de la coalición oficialista, al plantear la opción de suspender el
llamado electoral del próximo 4 de julio. El pasado 16 de abril, en el happy
birthday citadino, remarcó su voluntad de “ser respetuosa y creer que el Gobernador tiene la capacidad de darse
cuenta de lo que está pasando en el país”. Una inferencia nacida de la
evaluación que “la situación es muy crítica”.
Además, expresada en rueda de prensa en la que Titi R fue figura central
por la ausencia de Sáenz, otro de los repliegues oficialista hacia su propio arco
al obsequiar a terceros el armado de la próxima jugada desde el mediocampo. En
el orden de prioridades titirromeriano están la situación sanitaria (la que
debe evaluar el COE), el trabajo, la inflación, la permanencia de comercios y
empresas –principalmente del rubro turismo y gastronomía- y, por último, la
agenda para los comicios.
En tanto, desde el saenzismo prevalece el encuadre legado por sus
guionistas en cuanto a la manera y la ocasión de comunicar un eventual cambio
en la agenda electoral. Un gran déficit que interfiere con las verdaderas motivaciones
que anidan en el principal despacho del Centro Cívico grandbourgiano, no muy
diferentes a lo expuesto públicamente por terceros.
En cuyo caso, el doble problema estará dado en inyectar la convicción a
los guionistas (fauna que no se vio alterada en comparación con la década
anterior) que una modificación al cronograma no es otra imposición que provenga
de afuera. Y transmitirla a la sociedad, tal cual. La materia prima es la del
propio titular del Ejecutivo provincial, a la que sólo resta darle un contexto
de enunciación, como diría un licenciado en semiótica. Caso contrario, lo que
se diga correrá idéntica suerte que el grueso de la “comunicación”
oficial.
En este contexto, a lo mejor deba evaluarse algún enjuague capilar a la
plana mayor del Comité Operativo de Emergencias. Excesivo embelesamiento con
ítems que únicamente se conocen por trípticos & folletería, falta de calle,
y poca profundidad de campo (evidenciada en el jolgorio prematuro). De lo que
deriva cierta desatención por lo turístico & gastro, lo educativo y lo
electoral.
En el caso del oficialismo provincial, mucho más allá de las
ponderaciones del titirromerismo, cuya prédica cristalina no se pone en tela de
juicio. Pese a lo que recelan algunos analistas en cuanto a que el romerismo
planea por lo bajo copar todo el mapa. Nada más alejado de la realidad. O a lo
mejor éstas sean las intenciones del “juanestebanismo”, una vertiente del
romerismo enarbolada por algunos libertarios y otras fracciones de la diestra.
A regañadientes, lo quieren llevar hasta Mitre 550. Sin embargo, primero está la
preocupación por lo epidemiológico.
En este cascotear el rancho, la posición enclenque del COE se vio
empeorada el fin de semana con la reaparición de Josefina Medrano de la Serna.
La ex ministra de Salud, antecesora del “tordo” J-J Esteban, reflotó en otro
foro que nada que ver con el titirromerismo –pero sí con el sergiorromerismo-,
promovida al rango de estadista.
Más allá de esta evidente exageración en la re presentación de Medrano de
la Serna, en el cuadro comparativo aparece desfavorecida la conceptualización
popular acerca del COE y, a lo mejor, de la cartera de Salud. Se sabe que en un
escenario con más altibajos que los mercados bursátiles del mundo, los brulotes
lanzados en guerra o pandemia con el tiempo pueden empardar con los grandes
aciertos.
De manera tal que el panorama está planteado con este intercalado de
actores ya conocidos y algunas caras nuevas, cada uno jugando su rol. En líneas
generales, el mapa general tiene a la vista este despliegue, mientras que en
los demás espacios se realizan aprestos. La jugada siguiente queda en manos del
oficialismo provincial. Hasta acá mucho se ha dicho de éste o de aquel nexo,
pero la conformación de espacios se define el próximo 5 de mayo. Si no surgiera
una señal en dirección distinta, en la previa que los equipos salgan a la
cancha.
(*) NdR, 25 de abril de 2021.