#Fueguina
#Guaymás #Semana
El fantasma
dentro de la máquina puede saltar desde el aparato de voto electrónico e ir de
un brinco hasta el chip que administra la dinámica de los diversos frentes
partidarios. O puede ser un Golem. Lo concreto es que entre un 75 % y un 80 %
de la salteñidad se repartió en las más diversas repercusiones –comenzando por
la indiferencia- ante la nueva inversión de la firma Agrotécnica Fueguina.
Es cierto que
por mes, la ganadora de la cristalina licitación de octubre 2020 en la que se
le limpió la cancha para que fuera la única oferente, se llevará $ 152 millones.
Pero a la cotización del “blue” esta cifra equivale a apenas un millón y unos
cuantos miles de dólares mensuales que
dan ganas de sollozar y hacer una vaquita.
Digan que no
todo es pálida en el ámbito capitalino, donde el jolgorio proletario ensalzó la
maquinaria adquirida por AF para llevar adelante tareas de limpieza urbana y
recolección de residuos. Fuera de protocolo, el delegado del Trabajo de la
Nación, Jorge Guaymás, se emocionó al límite de lo posible con esta inversión y
situó a esta compañía (sin aguardar nominación del jurado de los Ladriarena) como
la “number one” del NOA.
Despreocupado
de la burla maliciosa que lo equiparó con un capítulo de la serie de animación
Los Simpson, Guaymás dio rienda suelta a su algarabía a mitad de semana, ante
la perplejidad del resto de la dirigencia del Frente de Todos. Esta ofrenda acercada
a riesgo de la propia espina dorsal a los empresarios, ancló sobre la
adquisición de nuevos camiones, barredoras, volcadores con chipiadoras rodantes
y maquinaria para recoger ramas de podas.
Claro que otros
dirán que esta firma, más que poda, más bien esquilma. Tal vez amparados en los
$ 1825 millones anuales que le significa al Estado capitalino el contrato con
esta empresa. Pero estos envidiosos no tuvieron en cuenta al momento de emitir
su dardo envenenado que Fueguina donó a la Intendencia capitalina en enero
pasado parte de su flota vehicular en desuso, tal como consta en la Ordenanza
15808/20.
A tono con su reciente
filiación al FdT, Guaymás se remontó hasta épocas inconmensurables en el
almanaque, quizás unas tres décadas atrás o un poco más, cuando el servicio de
recolección era prestado por los propios empleados municipales. Sin embargo, este
tesón obrero y estatal que nunca se puso a prueba en 30 años, en la
interpretación del ex sindicalista jamás dio resultado porque “nunca se hizo
bien”, dijo en la semana previa a FM Aries. Una afirmación tan difícil de
rebatir como de respaldar.
En cambio, bajo
su mirada Fueguina hizo las cosas bien desde 1998 hasta acá. En cuanto al
vecindario capitalino, el posicionamiento corporativo relega casi a la par de
los más grandes villanos a figuras como Jesucristo, ya que Agrotécnica alcanzaría
al 90 % de imagen favorable [según numerosas encuestas que cuando se las
solicita nadie recuerda que consultora las hizo]. Mientras que los nexos con
sus empleados son tan virtuosos que
paraísos de la equidad social y respeto al proletariado como Nueva Zelanda,
resultarían en comparación el Cuarto Círculo del averno.
Según Guaymás, no
existe inversión realizada por empresa alguna que se compare a la hecha por Fueguina
en la semana que se fue. Tanto desde Córdoba hasta un poco más arriba en el
mapa argentino. Y ciertamente que no debe existir una inversión semejante, como
tampoco en el caso que cita efusivamente el ex Secretario General del sindicato
Camioneros. Según la ejecutiva de AF, Lucia Barcia, este equipamiento
representó erogación por “casi 4 millones de dólares”, de manera tal que “la
empresa es la que compra todo el equipamiento para el servicio, pero en
definitiva es una inversión de la Municipalidad”, le dijo el viernes a Nuevo
Diario de Salta. Así que: no, no debe haber empresa que haya invertido esta
guita en equipamiento.
Lo mismo que
aquellas expresiones como emergidas de alguna situación victoriosa. Por
ejemplo, la del Coordinador Jurídico y Procuración de la Intendencia, Daniel
Nallar, quien en octubre de 2020 había pronosticado que el contrato con
Fueguina significará “mejoras cualitativas y cuantitativas”. De las cuáles, las
últimas están expresadas en los u$s 4 palos relatados por Barcia. Mientras que
las primeras no tienen ninguna importancia.
NdR, 18 de
abril de 2021.