#Vacunas
#Clasificación #Ordinal
Si hubiese un
Grammy de las vacunas contra COVID-19, probablemente al principal se lo
llevaría la desarrollada por el Centro
Gamaleya, situado en la capital rusa. Mientras por acá el asunto se empantana en
debates con postmodernos e indoctos que bajan o suben pulgares a tal o cual antídoto,
la Sputnik llegó a 60 países. Los cuales en población estas naciones pasan los 3
billones de almas, un poco menos de la mitad de la población total en el mundo.
Tal fue el
anuncio realizado este martes, pasado el mediodía, por el Centro moscovita que
desarrolló los antídotos con mayor grado de fiabilidad a nivel internacional.
Por cierto, fuera de la “autorización” o falta de ella, proveniente de la revista
científica que esponsorean las principales farmacéuticas del mundo. Mayormente
conocida como The Lancet.
Precisamente,
con la revista científica inglesa en mano podrá avistarse que la Spunik V ha
tenido mayor resistencia para su aplicación en la Unión Europea y Estados
Unidos. O sea, los distritos en los que se produce y tiene lugar la gran guerra
por las vacunas que está librándose en este momento entre las principales
compañías farmacéuticas globales.
Téngase en cuenta
que al ser la Sputnik un desarrollo estatal, ello mismo la libera de las
patrañas del marketing y de los mercachifles del periodismo que bailan a su
alrededor, como de sus clientes. La mercadotecnia, al perder la batalla con la
inyección moscovita en los últimos días se ensañó con los antídotos de China.
Ello planteó el
requerimiento de insistir con la divulgación de informes científicos que
desbarrancan estas campañas sucias contra tal o cual vacuna. De manera tal que,
por ejemplo, la Barath Biotech (Gráfico 1) cuenta con una eficacia en el 81 %
de los casos y actúa impidiendo la reproducción del coronavirus.
La de los
laboratorios Johnson & Johnson (Gráfico 2) cuenta con un 72 % de eficacia y
actúa en base a una dinámica basada en el ADN puesto a interactuar con una
versión inactiva del virus y que se da en una sola dosis (eficacia del 57 %
sobre variante sudafricana). La de Moderna (Gráfico 3) tiene un potencial de 93
% de eficacia, luego de las dos dosis inoculadas y el período de 28 días entre
la 1° y 2° inyección.
En tanto, la estadounidense
Novavax (Gráfico 4) corre a su favor con el 96 %, o bien con el 86 % con la
variante británica y 55 % en relación a la variante sudafricana. También, se da
en doble dosis. Por su parte a la de Astra Zéneca (Gráfico 5), muy conocida en
nuestro país aunque sólo por fotografías, se le asignó un 82 % de efectividad;
pero en relación la variante viral sudafricana baja hasta el 10 %.
Finalmente, las
desarrolladas en China. La Sinopharm (Gráfico 6) viene con 79 % de eficacia y
todavía no hay conclusión sobre su interacción con la variante sudafricana. La
Sinovac (Gráfico 7) tiene un 50 % de eficacia y aún no se dieron conclusiones
cómo actúa en nuevas variantes del virus. Cierra el repaso, la Sputnik V
(Gráfico 7) con un 91 % de efectividad y aún aguardando resultados si esta
marca se altera ante nuevas variantes del SARS-Cov2.
NdR, 13 de abril de
2021.