#Escenario
#Socioeconómico #Argentina
M.R.
El Nobel de Economía,
Joseph Stiglitz, se puso al frente de una campaña internacional que entre otros
puntos incluye la suspensión al derecho de propiedad intelectual sobre las
vacunas contra el coronavirus. Además, el teórico y mentor del ministro
argentino Martín Guzmán propuso un trabajo tendiente a activar métodos
tendientes a promover a los países menos desarrollados.
Como integrante
de la Comisión sobre Transformación Económica Mundial del Instituto de Nuevo
Pensamiento Económico, Stiglitz y el resto del grupo plantearon que el Fondo
Monetario Internacional debe alivianar a los países más hostigados por el peso
del capital e intereses de su deuda externa.
La jeringa y el
bolsillo son dos de las variables a las que se enfrenta el nudo que debe
afrontar el gobierno argentino. En este momento, con dificultad para garantizar
la continuidad en la provisión de vacunas y la señal con luz amarilla, emitida
desde los respectivos sistemas de salud por la llegada al tope en la cantidad
de camas ocupadas en la atención de casos agudos de COVID-19.
El analista
Walter Goobar evaluó que “el Gobierno sólo atina a culpar a chinos, rusos y al
mexicano Carlos Slim,y a enviar a un desinformado Jefe de Gabinete al canal TN
a balbucear una burrada: que los privados pueden comprar vacunas”. Cuando en
realidad, aclaró el periodista en su canal en Telegram que ni siquiera en un
intento de acercar posiciones con la oposición esto sería factible, ya que “en
este momento NINGUN privado puede comprar NINGUNA vacuna de NINGUN laboratorio
en el mundo porque estas han sido aprobadas de emergencia para ´uso y
distribución´ por parte de Estados Nacionales y/o Provinciales, pero no para ´comercialización´
y menos de privados”.
De acuerdo a lo
que ya planteó el Frente de Izquierda y de los Trabajadores, sería el momento
indicado para que el Ejecutivo proceda a la intervención del laboratorio que el
grupo Sigman tiene en la localidad bonaerense de Garín. Desde allí, continúa
fabricando el compuesto activo para las vacunas Astra Zéneca, las que luego se
envían a México y Estados Unidos.
Aunque el grupo
controlado por Hugo Sigman posee la capacidad para la fabricación y el envasado
en Garín de la vacuna de Astra Zéneca, su interrelación con el oficialismo y la
oposición es lo que le ha dado un escudo protector, por el momento. El avance explosivo
de los casos de contagios, situación que el gobernador Axel Kicilof aseguró que
era, más bien “un tsunami”, antes que una ola, deberá ser resuelto cuanto
antes.
La variable
jeringa tendrá la ponderación acorde a una situación de pandemia, la que por
definición es global, pero su impacto en la población argentina será el punto
de partida para la definición de las ulteriores decisiones electorales. En
cuanto al bolsillo, la primera de las variables mencionadas sobredetermina a la
segunda –la economía- y la recuperación dependerá del avance en la campaña de
inoculación.
NdR, 11 de
abril de 2021.