#Alternativas
#Millones #Vía
Un lustro
atrás, Charlotte Rose era solamente una sacrificada oficial de policía del
condado de Essex, en Inglaterra. Con su cachiporra, la “bobby” –tal el nombre
coloquial para denominar a la cana británica- se desempeñaba en sus quehaceres,
si bien es cierto que ya cosechaba elogios entre sus compañeros/as de trabajo. También
entre los vecinos de la cuadra.
El hecho es que
Charlotte un buen día comenzó a darles pelota a los que halagaban su contorno y
su rostro (aún portando su uniforme), lo que la convenció de sacarse fotos y
subirlas a una red social. Nada de Facebook, nos apresuramos a aclarar, así
vamos desbarrancando cualquier grasada, como también toda proyección mental de
suponer que toda fotovich desarticulada y con fondos de patos del Parque San
Martín rankea como para empardar a la poli británica.
La vía para catapultarse
se la dio a Rose la red social Only Fans, la que propende al intercambio de
fotos entre los usuarios, como también algunos videos. Puesto que los
contenidos son pagos y quienes se suscriben los reciben directamente –sin intermediación-
la prescindencia de la cantidad de “likes” y la modalidad de ir directo a los
bifes le permitió facturar de lo lindo.
A tal punto que
un sueño que alguna vez tuvo y luego casi se había esfumado pudo cumplir
Charlotte, gracias a sus fotos y la dinámica de Only Fans: comprar un
Lamborghini morado. En su rol de “bobby”, apenas ganaba unas 10.000 libras
esterlinas al año, mientras que en su papel de modelo está pronta a facturar 10
veces más.
Cabe aclarar
que Rose le dedica 16 horas por día al asunto del look, las tomas y el
emperifollamiento previo que requieren las ulteriores publicaciones. Además, cabe
imaginar, debe confluir en su éxito como modelo una cierta reminiscencia
motorizada a pulsiones como las que desvelaban a Freud, originadas en sus
tiempos como policía.
El Daily Mail,
diario de las islas que no ahorra sensacionalismo cada vez que puede (en
ocasiones tan lamentable como su equivalente local del logotipo con el
instrumento de viento) e intenta atraer público, le hizo este jueves una
entrevista. Allí, Charlotte explicó que asimiló este suceso como una vía para
vivir con mayor holgura y “cubrir los
gastos de la hipoteca y del auto”, en tanto que “el resto se queda en mi cuenta
comercial”. Con sensatez previó que “nunca se sabe cuándo terminará todo, así
que estoy construyendo mi negocio ahora para poder sentarme y relajarme en unos
años”.
A los 27 años,
la fortuna golpeó a la puerta de la diosa y le proveyó un Lamborghini para
poner distancia de sus ex colegas, en un cambio de vida literal. “Todos asumen que OnlyFans es solo
pornografía”, dijo y si bien se quiere decepcionó a varios que se
envalentonaron tras conocer su reseña. Dijo no tener nada en contra de esta
variante visual, aunque por ahora no realizará este tipo de contenidos.
La posibilidad de mostrarse ante una gran cantidad de personas le dio a
Rose este acceso a lo que hoy podríamos llamar fama. Algo que a mitad del siglo
XX lo proporcionaban el cine y a partir de los 60, la televisión y las revistas
de moda o de actualidad. De aquellos tiempos a esta parte, mucho no varió
respecto al requerimiento de contar con unos determinados atributos para captar
la atención de los prójimos. Y de ahí, en más, la cuestión de trascender
dependerá de la velocidad del formato, la que en los tiempos digitales son
mucho más rápidos. Pero también efímeros, como bien lo sabe Charlotte, la ex
policía.
NdR, 9 de abril de 2021.