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#Salta #Elecciones
F.P.
La gran puesta
que escenificará la dirigencia política gaucha tiene como interrogante a
resolver cómo se estructurará el planteo hacia el electorado. De acuerdo a las
conjeturas de los principales analistas, alrededor de un 90 % de los votos que
se emitan en los venideros comicios nacionales irá destinado al oficialismo y
al macrismo. Con una leve ventaja hacia el primero.
Esto es válido
para el promedio nacional, un mapa en el que es probable que el Frente de Todos
–si avanza con eficacia la vacunación y consigue acercar salarios con
inflación- obtenga una sensible mejoría en su presencia en ambas cámaras ¿Estos
guarismos se reflejarán en los resultados que aporte Salta en las elecciones de
octubre o noviembre de este año? Nadie lo sabe.
En los pagos de
Güemes, la duplicidad en las vitrinas que puso el saenzismo está orientada a
que el votante cuente con una veta para mirar hacia Casa Rosada desde Zuviría
938, a la par de otra situada en la cuadra anterior sobre esta misma arteria.
De manera idéntica, el buró gubernamental igualmente tiene su oferta hacia el
simpatizante de Juntos por el Cambio, bien diferenciada de la conducción más purista,
si hablamos de macrismo.
En teoría, esta
clonación de ambas ofertas le posibilitaría acceder a más de la mitad de los
sufragios en danza (resta definir si habrá PASO o variante 2003 de Ley de
Lemas). Una versión de frente “toma todo” cuya eficacia se comprobará
posiblemente hacia el último trimestre del presente año.
Desde la
cosmovisión gaucha, la del “tenedor” y la “jeringa” como variables desde las
cuáles mirar el mapa electoral tiene su matiz en comparación al resto del país. Casi con un
9 % de inflación que se registró en el primer bimestre del año en la región que
integra Salta (5,5 % en enero, 3,3 % al mes siguiente), la semana comenzó con
una suba adicional en combustibles que volverá a poner pie en el acelerador de
los precios.
De acuerdo a la
variable “jeringa”, el panorama se plantea algo más pedregoso. El último
informe oficial indicó que hasta el fin de semana anterior se habían inoculado 59.170
dosis de la vacuna contra la COVID-19, de las cuales 49.213 corresponden al
primer componente y 9.957 al segundo (de unas 98.800 inyecciones que
arribaron). En comparación, provincia de Buenos Aires informó este lunes que
dio 1.006.999 inyecciones -818.362 aplicaciones de la primera dosis, 188.637 de
la segunda-, salvando las distancias de cantidad de población entre ambos
distritos.
En medio de
zarandeos por el hermetismo en cuanto al segmento poblacional inoculado, con
versiones que apuntaron a varias áreas del propio gabinete provincial [por el
área productiva, además de lo ya difundido sobre la mesa chica oficialista] y
dirigencia política cercana, la cartera aún a cargo del galeno Juan José
Esteban infundió silencio entre sus colaboradores. Es que las desmentidas
espontáneas (Ver link relacionado en la parte inferior), al parecer activaron
una suerte de “caza de brujas” en este Ministerio.
Algo de calma
en este plano y en relación a la oposición, pudo haber acarreado la designación
de Santiago Payo como titular del hospital Perón, en Tartagal. El ex senador
provincial es dirigente norteño con tradición militante en el Partido de la
Victoria, una de las principales fuerzas que integra el Frente de Todos.
Link
relacionado:
https://www.notaderedaccion.com.ar/noticias/id-1694_La-cabeza-del-Tordo
NdR, 16 de
marzo de 2021.