#COVID-19
#Persistencia #Síntomas
El efecto
residual del coronavirus fue verificado en una gran cantidad de pacientes que,
en un principio, contrajeron el virus y fueron asintomáticos o con síntomas
leves. Un estudio realizado por investigadores estadounidenses diferenció que un
32 % de los pacientes al comienzo del contagio lo padeció de manera leve,
aunque con las semanas o los meses posteriores registró secuelas más graves.
El trabajo
respecto a la población que en toda la enfermedad no necesitó ser internada lo
publicó este fin de semana el diario The New York Times. Está basado en los
archivos de 1407 historias clínicas en el estado de California. Una de sus
conclusiones fue que luego de 60 días de detectársele la infección, un 27 %
-282 personas- acarreaba síntomas tales como la falta de aire, dolor en el
pecho, tos o dolor abdominal.
De los casos
evaluados un tercio con dichas secuelas a largo plazo no había presentado
ningún síntoma en su infección inicial, en los 10 días posteriores que las
pruebas de coronavirus les dieran positivo. La afectación en la salud de este
grupo de personas que en principio fueron asintomáticos fue caso para
indagación científica, en base a que dichas secuelas deterioraron su capacidad
para trabajar o realizar actividades que realizaban antes de infectarse.
El Times
recordó que “el mes pasado, el director de los Institutos Nacionales de Salud,
Francis S. Collins, anunció una gran iniciativa ´para identificar las
causas y a la postre los medios de prevención y tratamiento para los individuos
que han estado enfermos de COVID-19, pero no se recuperan por completo en un
periodo de unas pocas semanas´.
En tanto, el
director de innovación en rehabilitación del neoyorkino Sistema de Salud Monte
Sinaí, David Putrino, relató que junto a un grupo de colegas observaron un
patrón similar. Cabe aclarar que el profesional no formó parte del proyecto de
investigación realizado por científicos californianos.
“Mucha gente
que tuvo coronavirus asintomático también puede desarrollar síndrome de
COVID-19 posagudo”, comentó Putrino, coautor de un breve estudio sobre el
tema publicado el año pasado. “No siempre coincide con la gravedad de los
síntomas agudos, así que pueden no presentar síntomas pero de todas maneras
tener una respuesta inmunitaria muy agresiva”.
El nuevo
trabajo de investigación fue anticipado en el sitio de preimpresión MedRxiv y
todavía no concluye la revisión por pares que está en curso. Algunas de sus
fortalezas son que es más grande que muchos estudios sobre los síntomas a largo
plazo publicados hasta ahora y que los investigadores usaron expedientes
electrónicos del sistema de la Universidad de California, lo cual les permitió
obtener información sanitaria y demográfica de los pacientes de todo el estado.
El foco puesto
en las secuelas del coronavirus fue una meta buscada, por lo cual sus autores excluyeron
los síntomas que habían reportado los pacientes el año previo a su infección. Uno
de los apartados puntualizó que los efectos a largo plazo afectan a todos los
grupos sociales, incluidos los niños. “De los 34 niños del estudio, 11 fueron
persistentes”, comentó una de los autoras, Melissa Pinto, profesora titular de
enfermería en la Universidad de California, campus Irvine.
El trabajo
detectó más de 30 síntomas, entre ellos ansiedad, dolor de espalda baja,
fatiga, insomnio, problemas gastrointestinales y frecuencia cardiaca rápida.
Los investigadores identificaron cinco grupos de síntomas que tienen una mayor
probabilidad de ocurrir juntos, como el dolor de pecho y la tos, o el dolor
abdominal y el dolor de cabeza.
En los estudios
sobre síntomatología extendida, la tendencia fue que hubo personas que tuvieron
cierta gravedad inicial en su infección que determinó su internación. Uno de
estos trabajos indicó que más de tres cuartas partes de unos 1700 pacientes hospitalizados
en Wuhan, China, todavía tenía al menos un síntoma seis meses después.
En tanto, es
creciente el número de personas que nunca estuvieron hospitalizadas que todavía
demandan atención en las clínicas de cuidados pos-COVID-19 y los científicos
reconocen la necesidad de comprender sus circunstancias. En febrero, los
investigadores de la Universidad de Washington reportaron sobre un sondeo
a 177 personas que habían dado positivo al coronavirus. La mayoría de
ellas no habían sido hospitalizadas.
Los
investigadores detectaron que cerca de un tercio tanto de los hospitalizados
como de los que solo tuvieron una enfermedad leve inicial reportaron seguir
presentando al menos un síntoma seis meses después.
NdR, 13 de
marzo de 2021.