Por: Leonardo
Juárez (*).
En los marcos
de un nuevo aniversario de su caída en combate entiendo que, es significativo
recuperar el legado del general Martín Miguel de Güemes, que en los albores de
nuestra lucha independentista, asumió enormes desafíos y enfrentó grandes
enemigos.
Sacarlo de la
marginación histórica en que se encuentra, implica confrontar con las visiones
historiográficas que han favorecido la negación de su gesta y su aporte a la
causa de la libertad americana.
El liberalismo
burgués encarnado en Mitre, lo presenta como “centinela” de la frontera norte
de la patria”. Hay que señalar aquí, que en el periodo que Güemes desarrollo su
accionar, no estaban constituidas las formaciones políticas actuales, ni había
conciencia de ello, hay que sumarle a esto la movilidad de la frontera en ese
teatro de guerra; es tal el absurdo reduccionista de esta corriente, que lo
hace aparecer como una especie de “gendarme aduanero, dedicado a la lucha
contra el contrabando”
Por otra parte
desde un exaltado ego provinciano, se lo ubica como el origen de las actuales
instituciones burguesas, con un sentido de pertenencia orgánica a los sectores
oligárquicos, desconociendo la oposición acérrima que esa oligarquía le opuso.
GÜEMES: GUERRA
DE LIBERACION Y GUERRA SOCIAL
“El epicentro realista
, en Lima , era un escollo difícil de superar .No se trataba de un mero hecho
de armas , ya que la guerra suponía una dirección política capaz de lograr en
todos los frentes la victoria de la revolución americana .Pero esta profunda
decisión política de Güemes y San Martín , enfrenta intereses contrapuestos. En
primer lugar el de los españoles, que tenían intenciones de sortear la
resistencia en el norte y abrir un libre camino hacia Bs. As. , esto se ve
alimentado por el viraje que se produce en la situación europea con la caída de
Napoleón , que favorece un accionar más decidido sobre los criollos .Mientras
en Tucumán el congreso declaraba la independencia de las Provincias Unidas de
Sudamérica , Güemes asumía la defensa de toda la frontera norte , en calidad de
jefe de vanguardia , en circunstancias en que las fuerzas revolucionarias
destrozadas por la derrota de Sipe-Sipe , permite a los realistas sofocar los
levantamientos populares de Padilla y Camargo , sentar bases en Potosí ,
Cochabamba y Chuquisaca , en el resto de América , las tropas de Morillo ,
pacificaban Bogotá y Cartagena y en México la revolución parecía vencida”
Hay que
establecer frente a lo señalado anteriormente, dos componentes sustantivos de
este periodo, el valor que adquiere la declaración de la independencia en
Tucumán, en una concreta soledad, producto de una contrarrevolución
restauradora que avanza en Sudamérica y la dimensión del enemigo a enfrentar,
uno de los ejércitos más poderosos del mundo, que contribuyó en la victoria
contra Napoleón; aguerrido, veterano de muchos combates y muy superior en poder
de línea y poder de fuego. Al respecto señala Tulio Halperin Donghi,” la
adhesión plebeya al sistema de Güemes, fue muy intensa.
En esa comarca
en que la distancia entre ella y las clases altas era máxima , la movilización
lanzada por Güemes la transformaba en la primera clase del estado ; frente a
una élite que estaba lejos de ser unánime en su apoyo a la causa de la
revolución , la plebe patriota era una sola cosa con la revolución de Salta. Y
ese inesperado reconocimiento otorgado por el nuevo poder político, iba
acompañado por otros avances. El gobierno había liberado, a los trabajadores en
tierra ajena de la obligación de pagar tributo en dinero, trabajo o frutos a
los propietarios. Había tomado a su cargo la responsabilidad de asegurar la
manutención de esas demasiadas fuerzas armadas , sólo para transferirla a
quienes poseían los recursos para ello , los dueños de ganado y potreros de
alfalfa , eran quienes en último término corrían con el costo”. En la rencorosa
memoria de los terratenientes salteños, el sistema de Güemes, se resume la
imagen recurrente de los gauchos patriotas, en los alfalfares meticulosamente
regados, deshaciendo en unas horas el trabajo de años, llevándose los ganados
para comer por una vez carne según su hambre. En estos episodios, son a la vez,
la fuente de su riqueza y de su hegemonía, las que les aparecen amenazadas.
GUERRA DE
GUERRILLAS, CARACTERISTICAS
El conocimiento
del terreno por parte de los gauchos de Güemes, fue un elemento importante para
el desarrollo de las acciones guerrilleras, aunque hay que señalar que a pesar
de ese conocimiento era muy difícil, porque presentaba geográficamente muchas
variantes, desde montes vírgenes, selvas tropicales, hasta zonas
semidesérticas, con elevaciones que variaban desde los 300 mts. De altura sobre
el nivel del mar, hasta altas cumbres que sobrepasaban los 6000 mts de altura.
La actividad guerrera se desarrolló en Salta, Jujuy y Tarija y en esta región
se libraron batallas decisivas para defender la independencia declarada en
Tucumán.
La de Güemes y
sus gauchos, fue una guerra irregular, una guerra de recursos, sin cuartel, qué
contribuyó a las acciones del ejército sanmartiniano, que asimismo constituyó
la manifestación violenta del pueblo contra la ocupación de su territorio por
el invasor español. Es propicio destacar, que en una provincia que no excedía
los 50.000 habitantes, la guerrilla estaba compuesta de 5000 combatientes, lo
que habla de la envergadura de sus fuerzas.
Las recurrentes
invasiones realistas , hacían de Salta un teatro de operaciones , donde
interactuaban los ejércitos realistas y patriotas , lo que le empeoraba la ya
difícil situación económica , producida por la clausura de la ruta del norte ,
de cuyo tráfico a dependido la mayor parte de sus actividades productivas , si
a esto sumamos el “fuero gaucho”, que le permitía a estos no pagar arriendos ni
derechos parroquiales , se observa un complejo cuadro de situación que le granjeaba
a Güemes el odio y el enfrentamiento de las clases altas locales , que dirigían
el Cabildo y la Asamblea de Representantes , si bien este fue elegido
gobernador por el cabildo en 1815 , no disputó estos cuerpos , porque las
clases aristocráticas se veían forzadas a colaborar , por las sólidas bases que
tenía Güemes en la plebe alzada en armas.
Güemes
organizaba sus guerreros en escuadrones de gauchos, que eran apoyados por
algunas fracciones de tropa de línea .El teatro de operaciones había sido
dividido en varias zonas de acción, de acuerdo a las necesidades tácticas y
poblacional, cada una de estas zonas tenía un comandante de gauchos, estos
dependían de los jefes de región y estos recibían las ordenes directamente del
cuartel general y del Estado Mayor, que cambiaba de lugar según los vaivenes de
la operación.
Las diversas
fuentes bibliográficas consultadas señalan , que los guerrilleros gauchos no le
presentaban combate frontal a los , españoles , sino que hostilizaban sus
fracciones menores , sorprendiéndolos de día o de noche , aprovechando al
máximo el terreno y la movilidad , retirándoles todos los elementos de
supervivencia , obligándolos a dispersarse para conseguirlos. Las acciones
también consistían en arrebatarles los medios de transportes, cortarles las
comunicaciones y abastecimiento, para dejarlos aislados sin víveres ni
municiones.
Esto fue lo
realizado por Güemes y los pueblos de la región , 7 largos años de lucha
continuada , con más de 200 combates , realizados con partidas de gauchos mal
armados , una verdadera creación militar al servicio de una guerra popular y
revolucionaria ; sin casi ayuda externa.
MUERTE,
RESURRECCIÓN Y… MUERTE.
El Potosí fue
el eje articulador del espacio económico que constituye hoy el noroeste
argentino, y la oligarquía regional, tenía el apoyo estatal y el manejo de las
redes comerciales que le garantizaban beneficios económicos y status de
impunidad .Esto le daba más sentido de pertenencia a la corona española y sus
instituciones que a una revolución independentista, que resistía un acoso
imperial de manera solitaria. El accionar de la oligarquía contra Güemes le
suma al componente económico , militar y político , un sesgo de profundo
contenido ideológico , que con odio acérrimo le profesaban escritores liberales
, como el jujeño Joaquín Carrillo , que refiriéndose al gobierno de Güemes lo
señala como un satánico sistema , sosteniendo “aquel comunismo que arrebataba
sus bienes de fortuna al decente , al blanco o propietario de los centros
urbanos , o de las campañas pobladas , para mantener el ocio y las pasiones del
campesinado armado , más por lujo de sistema que por fuerza de necesidad”.
Por último hay
que agregar a todo lo señalado anteriormente, que el periodo de actuación de
Güemes está signado , por la nueva era que abrió la Revolución Industrial
Inglesa , que aceleró , un proceso de luchas ínter imperialistas , con los
imperios globales de España y Portugal por el dominio de los mercados y las
instituciones que permitieran ejercer esa dominación. La expansión capitalista
, estuvo desde el principio asociada con el imperialismo , esta articulación a
escala mundial , se basó en la acumulación europea (“primer mundo”),sobre la
base de la explotación de Asia , África y Sudamérica (“tercer mundo”) .El
carácter “rentívoro” y “prostibulario” de las clases que hegemonizaron las
nacientes instituciones estatales de los países periféricos , fueron esenciales
para abrir los mismos a la explotación y al saqueo , ofreciendo materias primas
, trabajo controlado ( esclavo , semiesclavo y en el “mejor” de los casos mano
de obra barata ) , y la burocracia político-militar , indispensable para la
profundización de dicho proceso.
La oligarquía
mató a Güemes; ahora lo resucitan vaciándolo de contenido, tergiversando su
accionar, negando sus ideas motrices, que es la forma que asume su nuevo
asesinato.
(*) Docente e
historiador, dirigente del Partido Comunista de Salta.
NdeR, 16 de
junio de 2019.