#Elsztain
#SaltaForestal #CostaSalguero
F.P. (*).
Ya sea mediante
la firma Cresud o la inversora IRSA, el grupo Elsztain ha desarrollado una
notable capacidad para embromar a terceros con su tarea desertificadora o
segando paisajes urbanos que estaban a la vista de cualquier prójimo. Lo había
advertido el 20 de noviembre el banquero Jorge Brito, antes del desvío fatal
por el dique Cabra Corral, y lo confirmó esta semana el propio holding en dos
audiencias públicas: una en Anta, la otra en Ciudad de Buenos Aires.
El difunto
banquero y hábil jugador de la política [quien dejó nutridos grupos de
plañideras en la dirigencia gaucha], con información privilegiada de los
encuentros quincenales que se llevan a cabo en el Palacio Duhau, en el subsuelo del Park Hyatt,
había deslizado la posibilidad que Elsztain –Cresud- dejase la concesión de
Salta Forestal. Ante lo cual, solícito ante cualquier llamado del mundo de los
negocios, el grupo Macro podría suplantarlo.
Este era el
panorama hasta el viernes 20 de noviembre de 2020. Lo que cambiaría
radicalmente con el vuelo del Eurocopter -modelo Écureuil AS-350-3B, matrícula
LV-FQN- posterior al almuerzo que
celebrara en Finca Las Costas con el Gobernador Sáenz, tenida gastronómica en
la que se habría mencionado (y no precisamente de parte del mandatario) lo de
las 160.000 hectáreas en Anta en manos de Cresud.
Poco más de 60
días pasaron para que el Grupo Elsztain redoblase su apuesta por más desmontes,
esta vez no sólo en Anta, sino también en Rivadavia; e insistiera en una ronda
que se dilucidará el próximo jueves para el mega proyecto inmobiliario en Costa
Salguero/Punta Carrasco/Costanera Norte. En ambos casos, luego de sendas audiencias
públicas en la ciudad de Joaquín V, González y en calle Perú 160, en Ciudad de
Buenos Aires. Y ambas desfavorables para el grupo Elsztain, pero ¿A quién le
importan esos detalles?
Garrala pala y
las cadenas
La interminable
filantropía del grupo Elsztain se puso de manifiesto en JV González el pasado
jueves, cuando la firma que ellos controlan –Cresud- ratificó su intención por
despejar la vista del horizonte, librando de árboles y malezas a 3.300
hectáreas en Rivadavia, casi en el límite con Anta. Esta noble tarea se realiza
a través del encadenamiento de especies de la flora criolla y topadoras que
convencen a los bichos lugareños de buscar madrigueras en otro lugar.
Un dato no tan curioso
que tuvo esta audiencia pública celebrada a mitad de semana en catastros
anteños, fue que la diestra y la izquierda estuvieron planteando sus ideas o
bien dando fuerzas a alguno de los bandos. Por la populosa escuadra “elsztainiana”
se hizo presente el diputado provincial Carlos Zapata (Ahora Menos Patria), un
tifossi de guayacanes, algarrobos y quebrachos tendidos. Mientras que en contra
del tándem conformado por A-P/Cresud, la dirigenta Gabriela Cerrano –Frente de
Izquierda- y Marta Alicia Pomo (Movimiento Territorial de Liberación Rebelde),
entre otros.
En paralelo a
esta Audiencia Pública por desmontes, a mitad de la semana hubo cortes en la
ruta nacional 16, en el acceso a esta ciudad sudesteña, según contó Página/12. Es
que en medio de esta discusión también se plantea una fenomenal crisis
habitacional que agrava esta problemática. Los sin techo gonzaleños ven con
preocupación, mientras comparan la tardanza en llegar de las respuestas habitacionales
y la velocidad de relámpago de estas audiencias por desmontes, el acecho desde
Britolandia y Elsztainlandia.
Desde el
sur-sudeste de Joaquín V. González, el solar en Laguna Blanca que dejase
vacante aquel Eurocopter venido abajo, a nombre del Grupo Macro cuenta con
50.000 hectáreas en la zona y pretende más. En tanto, desde el Este y del nordeste,
como en el juego El Estanciero, Cresud (Salta Forestal) también mete presión
por ensanchar los dominios de Elsztainlandia. Los únicos que se interponen, por
ahora, son los vecinos que porfían aquerenciarse en esta molesta ciudad
cabecera del sudeste.
El Cañón del
Colorado
Hacia sus
últimos días en este planeta, Jorge Brito hizo casi una obsesión de su
existencia inversora lo que sucedería con Salta Forestal. En una de esas ´tea
o´clock five´ del Palacio Duhau (Hyatt de Recoleta) el banquero había oído de
primera mano la versión que los Elsztain dejarían la concesión en estas 160.000
hectáreas en Salta Forestal. Según parece, debido a que preferían concentrar la
atención en el proyecto Costa Salguero/Punta Carrasco/Costanera Norte.
Al trascendido
lo recogió el titular del Grupo Macro hacia el mes de agosto, a partir de lo
cual comenzó a tentar a la dirigencia política sudesteña que “había que hacer
algo” con Salta Forestal. Así obtuvo el respaldo peruca en esta región (NdR: de
manera similar al conseguido con Ahora Menos Patria de parte de Cresud), sector
que quedó en acordar mecanismo electoral para la definición de candidatos a
diputados provinciales.
Una vez que
logró los porotos en su puesto para la truqueada, el empresario avizoró que
había llegado el momento de negociar con el N° 1 del asunto. En este contexto
fue que coordinó aquel almuerzo y empardó (Ver link “Un panorama desde la
cloaca vallista”) el espejo de agua moldeño con el Grand Canyon, formación en
piedra escarlata situada en Arizona (EEUU).
De todos modos,
en base a las fuentes consultadas por NdR pudo saberse que aquel almuerzo
Brito-Sáenz no tuvo el humo pálido que suele oficiar de señalética cuando una
tertulia arribó a un punto de concordia. Por lo cual, ese 20 de noviembre el
banquero retornaba a Britolandia o Laguna Blanca con la expectativa de idear
alguna alternativa para contar con la venia del Estado salteño y la celebración
de un aniversario de natalicio de uno de los líderes anteños que solía
responderle sin tardanza alguna.
Un Plan B para
Cresud
En poco más de
60 días, el escenario de estos negocios cambió. El banquero se fue dejando
vacante un inmenso protectorado en el 70 % de la dirigencia política gaucha, el
mega proyecto porteño de los Elsztain levantó más polvareda de la esperada, los
vecinos levantiscos de la metrópoli pusieron el grito en el cielo y la
iniciativa quedó a la espera de un eventual descuido ciudadano.
En tal
escenario, el pedido para segar arboleda en 3.300 hectáreas hacia el este del
mapa salteño posibilitaría al Grupo Elsztain conseguir liquidez desde el
exterior y acometer con nuevos bríos en la construcción de rascacielos que
dejen sin vista al Riachuelo al 98 % de los vecinos porteños.
El mecanismo
sería el mismo utilizado a través de Salta Forestal, con Cresud yendo a la
Bolsa de Nueva York a lanzar suscripción de acciones preferenciales, a partir
del descubrimiento de un nuevo yacimiento verde (el propuesto a mitad de semana
en Joaquín V. González, por ejemplo) capaz de producir más soja o maíz, lo que
atraería gran cantidad de dólares. Con esta operatoria es que el historiador
Leonardo Juárez se cansó de relatar que Salta Forestal permitió alumbrar Puerto
Madero, el anterior proyecto inmobiliario del Grupo Elsztain.
Con una aureola
roja está marcado en el calendario el próximo jueves, 4 de febrero, cuando el
Ejecutivo porteño ofrezca conclusiones respecto a las 30 rondas de audiencias
públicas para abordar el proyecto Costa Salguero/Punta Carrasco/Costanera Norte.
En ellas, el 98 % de las ponencias le resultó en contra a la gestión de
Rodríguez Larreta. Sin embargo, falta conocer el voto de la minoría, el cual
anida en Bolívar 1 y suele sintonizar más para el lado de los Elsztain o intereses
similares a los que comparten tardes en el salón de té del Duhau.
Y si hablamos
de firmas y de nombres…nos estaremos refiriendo al “poder permanente de la
construcción en la Capital: IRSA, Consultatio, Raghsa y TGLT. En nombres
propios, Eduardo Elsztain, Eduardo Costantini y Nicolás Caputo”, precisó este
viernes el periodista Andrés Fidanza, en el portal Eldiario.ar.
Link:
https://www.notaderedaccion.com.ar/noticias/id-1238_Un-panorama-desde-la-cloaca-vallista_#QnJpdG8=
(*). NdR, 30 de
enero de 2021.