Por: Federico
Pérez (*).
La desaparición
del periodismo se entremezcla con las felicitaciones a mansalva en este
contexto en que la tendencia de lo digital parece trascender los contornos de
una profesión que nos insumió más de nuestros últimos 20 años. La apariencia de
certeza por este cambio en el soporte, por un lado invita a que cualquiera
pueda expresarse y, por otro, indica que el profesionalismo permanece como condición
distintiva entre la anterior motivación ciudadana o el plus de hacer esto mismo
con una prerrogativa que trascienda un punto de vista personal.
Nuestra
elección, desde NdeR, siempre será
la última. Como en todo proceso de cambio en las tendencias y costumbres, la
banalización puede tentar a que varios de los inscriptos en el oficio
periodístico pretendan imitar a parte de su público. O bien ofrecer un remedo de
quienes intentan representarlo desde la esfera artística, política u otra de
alto nivel de exposición. Nada más alejado de nuestra meta.
Desde este
espacio, el lector que antes lo intuía desde este 7 de junio de 2019 tendrá la
certeza que nuestro compromiso con el análisis de los hechos destacados de la
actualidad política y económica fue y es la profundidad en la perspectiva. “El
punto de vista crea el objeto a analizar”, sería un resumen, parafraseando al
semiólogo Umberto Eco, nuestra principal directriz.
Sin más, en
medio de la incesante oferta en portales y blogs, muchos de ellos de calidad
más que notable, el compromiso de NdeR y su joven equipo de trabajo será, siempre, elaborar una evaluación analítica, profesional, propia y
con proyección a mediano y largo plazo de los hechos de actualidad. Los que
sucedan y tengan impacto real en la sociedad. Nada más, pero nada menos, que esto.
(*) Editor de
NdeR, 7 de junio de 2019.