Por: F.P. (*).
El desbande en
las piezas dispuestas en el tablero estratégico del macrismo se hizo patente con
este único recurso para echar mano ante tal situación: el dispositivo judicial.
Al final de los 80´s, la banda folk Eddie Brickel & The New Bohemians supo
tener un trabajo al que llamó “Shooting rubberbands at the stars” (Disparándole
a las estrellas con bandas de goma). Una metáfora sobre las acciones con baja
probabilidad de tener éxito.
Quizás en este
encuadre se pueda encajar la última movida, a través del juzgado de Claudio
Bonadío, al procesar a CFK y a un centenar de empresarios de la construcción. Hasta
el afortunado primo Angelo, Pibe de los 37 Telekino al hilo, ligó en esta
cédula de notificaciones judiciales. Como para guardar apariencias.
La noticia se
dio en paralelo al regreso de Alberto Fernández, El Rocker pensativo, a la
campaña, luego de una serie de pasos narrativos que el periodismo afín le
asignó por la terapia intensiva del sanatorio Otamendi en los que le dio a las
donas como loco en las últimas 48 horas. Primero con Juan Manzur, candidato a
la reelección en Tucumán, y luego con el sanjuanino Sergio Uñac y el diputado
nacional Wado De Pedro.
Por otro lado,
las peleas en la talabartería Cambiemos cruzaron a radicales con dirigentes
Pro, junto a una serie de recriminaciones en off dentro y fuera de los
contornos de Balcarce 50. Y ni qué hablar de las piruetas que dio Roberto
Lavagna, Esperanza Pálida, en su presentación en solitario. Mucho menos, el
mantra de Miguel Pichetto, quien le asignó al economista la condición de
franciscano que dio la extremaunción al espacio Alternativa Federal.
A falta de palo
en el que rascarse, Mauricio Macri, Loki Itálico, aceptó de buen grado el
respaldo de su par carioca Jair Bolsonaro, El Coyote Violento. Este visitante,
poco estimado por estas costas, arengó a los argentinos a votar más ajuste,
pero “con responsabilidad”, antes que emoción. No sea cosa, che.
Lo tarambana de
estos pasos como de comedia enviaron mensaje hacia estos lugares tan recónditos
del mapa. El autor del manual del Bueno Inversor, Javier David, al fin decidió
apuesta y puso su capital accionario –el cual siempre se duda si es poco o
mucho- para el lado de los “ciudadanos”. Y de ahí su apoyo a la fórmula que
encabeza Alberto Fernández, lo mismo que Sergio “Yogui” Leavy y Elia Fernández.
El resto que
siga en la fila. Mensaje que incluye a otro salteño tácitamente aludido en este
pronunciamiento, el cual apunta en la misma dirección citada por Pichetto.
(*) NdeR, 6 de
junio de 2019.