Por: Federico
Pérez (*).
La
configuración del mapa político provincial comenzó a mostrar los aspirantes a
la sucesión gubernamental, como en una película en la que la parte inicial
presenta a los personajes centrales que llevarán adelante la trama. Un “fade
out” para Juan Manuel Urtubey, quien ya enfiló para las presidenciales, y
reflectores en dirección a las evoluciones que en el mapa dan Sergio Leavy,
Javier David, Fernando Yarade y Gustavo Sáenz.
Los cuatro
mencionados al comienzo de la proyección, vinieron presentados como los que
pondrán un pié en las tablas hasta que en noviembre próximo finalice el último
fotograma que tendrá esta proyección, con los títulos y aplausos del final. En
tanto, al fondo del plano general aparece el senador nacional Juan Carlos
Romero por si algún problema pudiera presentarse con El Sequoia -Yarade- o
Mojarrita –Sáenz- en el elenco U.
A su vez,
previendo el nudo de esta trama, el síndrome de una rebelión al estilo de la
que al comienzo de este mes se hizo palpable en el peruquismo mediterráneo
podría soldar con los sectores de base “ciudadanos”. Algo así es lo que se plasmó
este lunes y complicó a Juan Schiaretti, El Vacacionante, con sectores
declarados en rebeldía por la cercanía del mandatario provincial con el
macrismo o sus botes salvavidas.
Sucede que el
peronismo cordobés expresa una ferviente adhesión a la supervivencia, tal como
corresponde al instinto de conservación de la especie descripto por Charles D,
y por lo tanto, ahí radica su aversión a perecer. Algo muy parecido parece
gestarse entre la tropa peruquiana gaucha, la que tiene algunos catalejos que
detectaron al barco yendo derechito al encuentro del iceberg.
En esta misma
dinámica, este lunes un grupo de dirigentes como Maximiliano Mendoza (Patria
Grande), Diego Arroyo (Kolina), Ricardo Wilde (FORJA), Marcelo Herrera (PARTE)
y Roberto Chuchuy (PJ disidente) evaluaron cartografía junto a Javier David,
precandidato a gobernador. Según parece, lograron persuadirlo que ha llegado el
momento en que Tommy y Fabricio (Urtubey) deberán seguir caminos diferentes. El
Carpathia viene al rescate, pero no aguardará por los dubitativos.
Según este
grupo de avanzada, David asintió ir a las PASO a competir por la candidatura a
la gobernación (en apoyo a la candidatura presidencial de Alberto Fernández)
con Elia Fernández y Sergio Leavy. Mientras que a estribor todos esperan
reunirse con las huestes provenientes del peruquismo, con el fin de guiarlos
hacia un punto desde el cual se avizore algún porvenir.
Por otro lado,
el plan de pre-producción para Sequoia y Mojarrita implica recorrer un hilo
argumental que les permita atenuar el efecto de un año con comicios
presidenciales, transitando por la delgada línea del tercer tercio. Para
hacerlo cuentan con los dos presupuestos más potentes de toda la comarca, lo
que le puede dar apariencia de super producción y algo de aliento entre algunos
caciques capitalinos y del interior para el espacio de Alternativa Federal.
Esto será un
trámite realizable, mientras Juan Manuel Urtubey consiga desembarazarse del rol
de Andresito Recargado: por la mañana de candidato presidencial y por la tarde
ayudante de la gestión nacional “hasta el último día”, según su propia y doble
definición. Salvo que tal fecha se acerque lo más posible hasta el medio
aguinaldo –lo que no es locura si se nota al riesgo país por arriba de una
luca- y ello le permita cumplir con la palabra empeñada, rearmar esta tropa y
sumarla detrás de él hasta el final del calendario electoral 2019. Algo que no
resultaría impensable, tampoco muy loco.
(*) NdeR, 3 de
junio de 2019.