#Malestar
#CasaRosada #FFAA
La pésima recepción
que tuvo el anuncio del sector castrense al anunciar la conformación de una
Mesa de Enlace se registró en el seno del gobierno nacional. El ministro de
Defensa, Agustín Rossi, advirtió este miércoles por la noche que dicha
instancia “nació para conspirar”.
El funcionario
alertó que esta Mesa de Enlace “se presenta casi como una conducción
alternativa a las FFAA, asumiendo potestades, funciones y objetivos que son
propios de la conducción militar en actividad”. En particular Rossi definió
como un “conspirador nato” al general retirado Ernesto Bossi, quien se presentó
como vocero de esta Mesa de Encuentro, cuya meta explícita es sugerir
lineamientos en defensa y seguridad.
La MdE se
autoasignó tres “objetivos”: tomar parte en el debate sobre defensa y seguridad nacional; reunificar a la “familia
de los uniformados” y designar intereses comunes y particulares de “cientos de
miles de uniformados”. Este miércoles, Bossi le dijo a varios medios de prensa
que dicho lanzamiento no equivale a plantear “un desafío a la instituciones”,
dado que el mando de las FFAA corresponde al personal en actividad. De todas
formas, admitió que son “conscientes de las lecturas que se pueden
generar".
Desde el sector
de militares retirados plantearon relajar la diferenciación entre seguridad y
defensa. Es sabido que los uniformados están impedidos de actuar en cuestiones
de seguridad interior, idea reforzada por la gestión Fernández cuando a
comienzos de 2020 derogó un decreto del macrismo que ampliaba las tareas de las
Fuerzas Armadas en cuestiones como narcotráfico, ciberseguridad y terrorismo.
Además de
Bossi, la Mesa de Encuentro tiene signatarios como el teniente general Claudio
Pasqualini (Observatorio de Seguridad y Defensa), el general Sergio Fernández
(Asociación Veteranos de Malvinas), el coronel José Francisco Guerrero (Mutual
del Personal de Intendencias Militares), el general Daniel Reimundes (Sociedad
Militar Seguros de Vida), el comandante general Ricardo Spadaro (Gendarmería
Nacional), el suboficial mayor de la Armada Humberto Toloza (Círculo de
Oficiales de Mar), el teniente general Ricardo Cundom (Fundación Criteria) y el
comisario General de la Policía Bonaerense Pablo Bressi.
Este miércoles,
el ministro Rossi rememoró un intento de conspiración que desbaratase en 2004
el presidente Néstor Kirchner. Era una cena en el Regimiento Patricios,
relatada por el diario Página/12, en la que irrumpió el por entonces titular de
Defensa, José Pampuro, y que presidía Bossi. La mesa era más larga y se
completaba con el banquero Jorge Brito, los dirigentes Enrique “Coti” Nosiglia
y Horacio Jaunarena (UCR), y el director del diario La Nueva Provincia, Vicente
Massot. “Ojo que no estamos conspirando”, intentó anticiparse Nosiglia, ni bien
avistó al funcionario. Eso desactivó el extraño foro.
Cuando pasaron
16 años de aquel episodio, la cartera de Defensa cuenta con información certera
que la mutual Sociedad Militar opera como centro de rumores en el sector
castrense, difundidos vía Whatsapp, mails o en redes sociales. En este
contexto, Rossi subrayó que los primeros objetivos de esta MdE son los actuales
jefes de las Fuerzas Armadas y del Estado Mayor Conjunto, pues proponen asumir
sus funciones, tales como reclamo por mejora
salarial de los uniformados o el acceso a la vivienda.
“Tienen un
objetivo de desgaste, sin ninguna duda”, concluyó el titular de Defensa al
diferenciar que “no es el rol del personal militar retirado presentarse en una
agrupación de estas características”. En cuanto a la Mesa, la caracterizó como “una
agrupación política financiada por asociaciones mutuales de las Fuerzas Armadas”.
Su conformación
cuenta con miembros a quienes Rossi definió como de buena relación, “como el
general Cundom”, respecto a quien lamentó que estuviese allí “representando a
una fundación que es una pantalla de las empresas de seguridad que maneja el
militar retirado Jorge Tito”.
NdR, 12 de
noviembre de 2020.