#Tumba #Calle
#Quebrachal #Hallazgo
Los vecinos de
la localidad anteña de El Quebrachal comenzaron una serie de reclamos al
intendente Rolando Rojas, con el fin que se restituya un sepulcro que la
urbanización dejó en medio de una calle y ahora quedó destapado. El exhorto de
la ciudadanía se inició luego de un accidente vial el último fin de semana
extendido, cuando un Renault Kangoo se estrelló contra un túmulo que servía de
reservorio para los restos de un hombre de apellido Turoski.
El siniestro
vial sucedió en la noche del viernes pasado, a partir de lo cual quedaron al
descubierto el féretro y los restos óseos de lo que alguna vez avizoraron para
los quebrachalenses los ojos de aquel visionario hombre de campo y de trabajo. Es
que la tumba Turoski, ubicada en lo que en la actualidad es el umbral que da al
barrio Santa Rosa de Lima, es considerada toda una reliquia entre los pobladores
de esta localidad anteña, ubicada a 240 kilómetros de la ciudad de Salta. Y también se le atribuyen algunos milagros (entre los que no se cuenta la sorpresa del conductor del vehículo siniestrado, obviamente).
Con los años,
lo que había sido una propiedad rural, luego semi rural y finalmente urbana,
dejó a los restos humanos casi en plena calle Salta. Un detalle que
habitualmente y, al brillo de la luz solar, no suele ser un hecho que pase
desapercibido. Aunque bajo las luces led que sustituyen en horario nocturno el
brillo de Febo, ni siquiera un sepulcro aparece en las hojas de ruta como un
hito a rememorar.
Y así parece
haber sucedido con este reducto alguna vez pensado como lugar de último
descanso, por parte de los familiares del granjero. Hasta que una de estas
noches, luego de un devenir trepidante, la Kangoo emitió el sonido típico de
los hierros al impactar con maderas y con piedras.
NdR, 14 de
octubre de 2020.