Ataque a las conquistas

La regresión en los derechos laborales está incluida entre las propuestas centrales del menú acordado entre el macrismo y el FMI. Una retrospectiva hasta la era anterior, la de los 90, y la voz que advirtió en aquel entonces los males por venir con aquellos y estos proyectos. Los mismos de ayer, como de hoy. Revisados en este artículo.
Hace 7 años PARECERES

Por: Silvia Troyano (*).   



El actual gobierno nacional está decidido a avanzar  sobre los derechos conquistados de los trabajadores, según imposiciones del FMI.

Esta actitud, indefectiblemente me retrotrae al gobierno de Carlos Menem cuando puso en funcionamiento por idéntico pedido, de la primera ley de flexibilización laboral que pisoteaba, sin escrúpulos, los 50 años de luchas y conquistas de los trabajadores argentinos.

Fue dolorosa la postura que asumieron muchos diputados en 1994, otorgándole a quienes  regalaron los ámbitos de nuestra soberanía nacional, el despojo de los trabajadores argentinos.

La Cámara de Diputados, originaria del tratamiento, sólo contó con dos expresiones en contra de dicho proyecto, la del diputado Varela de Tucumán y la mía en mi calidad de representante del pueblo de Salta. Poco tiempo antes del tratamiento el diputado por la vecina provincia desistió de su postura mientras que, quien esto escribe, se mantuvo en su posición.

Sabía, que esta actitud, no me permitiría la posibilidad de mireelección, pero no me interesaba ser parte del coro de entrega de derechos de la columna vertebral de nuestro movimiento nacional: los trabajadores argentinos.

Cuando se inició el tratamiento del tema, dolía  ser parte de tanta indiferencia e injusticia. Muchas veces, me pregunté cómo representantes gremiales, como Castillo de los Portuarios, Borda y otros, defendían  tamaño avasallamiento sin reclamar desde sus roles esa entrega.

Mi voto negativo se mantuvo y fue en ese momento en que senté a mi lado, al entonces representante de las 62 Organizaciones, Naldo Brunelli, para advertirle que él no podía votar contra los trabajadores. En síntesis lo amenacé porque él representaba a los trabajadores. Brunelli y el líder de los Metalúrgicos y esta diputada por Salta, votamos en contra de esta ley que inició el camino de las dos siguientes leyes de mayor flexibilización laboral, cuya última etapa culminó con la Banelco (ya, con la presidencia de Fernando De la Rúa).

Pero advertí la traición a la Patria, al Movimiento Obrero, al peronismo de Menem y Cavallo que, ávidos de manejar los fondos extranjeros, distribuían las partidas en Buenos Aires, Santa Fé y Córdoba, quedando los restantes Provincias argentinas  en la permanente pobreza que los gobiernos unitarios están acostumbrados.

Al otro día de la aprobación de la ley,  la entonces propietaria del diario La Prensa, Amalia Fortabat, clausuró el histórico periódico, dejando cesantes a más de 70 trabajadores del periodismo.

Esa era la prueba de mis advertencias y acusaciones. Desde allí se encontraron formas de precarizar el trabajo en Argentina y qué casualidad, por pedido del mismo organismo que hoy exige, entonces de Anne Kruguer y hoy de Christine Lagarde.

La indignación de las memorias y similitudes, me provocan hoy la misma indignación. Pués, porque en nombre del peronismo, se acercan los canallas remedios a  los sectores que levantan el país, como son los trabajadores argentinos. Muchos de los cuáles perdieron su inserción laboral.

Dónde y cuándo olvidaron los representantes peronistas  sus principio?  Dónde y cuándo se transformaron en individuos sin principios? Dónde aprendieron a entregar banderas tan importantes para las mayorías, nuestros representados?

Pués bien, ya es tiempo de recuperar la memoria, para saber quiénes representan un proyecto popular contenedor y sanador del doloroso momento que viven los trabajadores argentinos y que rechacemos de cuajo a quienes pretenden avanzar en la entrega de nuestras banderas más valiosas: la dignidad del trabajo.

(*) Ex diputada de la Nación.- NdeR, 17 de mayo de 2019. 


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