#González
#Chibán #Liga #Manejos
Las críticas
lacerantes que siguen cayendo sobre la conducción de la Liga Salteña Sin Fútbol
impactan sobre el corazón binguero de sus dirigentes, la fibra más sensible de
lo que queda del balompié gaucho. Entre los detractores se ubica el ex
presidente de Juventud Antoniana, Rubén González, quien objeta el intento de la
actual conducción de persistir al frente de los cómodos sillones de la entidad.
Sin fines de lucro, intentan apuntar algunos humoristas.
El hecho es que
el otrora titular de JA sería quien escolte a Gustavo Klix, el actual
presidente del club de calle San Luis y Lerma, a la próxima asamblea de la
institución santa en la renovación de autoridades. González le dijo este lunes
a Nuevo Diario de Salta que Klix le extendió el ofrecimiento de ser su vice, en
medio de la reacción contraria que se dio en otro sector de la dirigencia
antoniana.
En estas
coordenadas, se entiende que no hayan caído bien los cuestionamientos que
González descerrajó en dirección a Sergio Chibán, un hábil prestidigitador de
pentagramas institucionales con el GPS orientado hacia la obtención de fondos –particularmente
de origen público- y subvenciones que rara vez, o escasamente, arriban a los
clubes como para darles un repunte en el plano futbolístico.
Con el panorama
deportivo en caída libre, desde hace al menos dos décadas, igualmente Chibán es
otro de los equinos troyanos autopropuestos para atravesar el umbral que va
desde la era urtubeísta hasta el actual saenzismo. Valga la redundancia.
A lo mejor por
todo ello, González consideró como “algo inadmisible lo que está haciendo
Sergio Chibán en la Liga”, al concluir que “se quiere perpetuar”, le dijo a Radio
10, según la cita de ND. Además, mandó de frente manteca que el directivo está
escoltado por un G4 que administra la Liga Salteña Sin Fútbol “como si fuera un
negocio personal”, en el cual indicó que integra Blanca “Chacon Dorr, (Daniel) Cáseres
y (Adolfo) Resina”, a quienes pidió dimisión, invocando algún resquicio de
pudor.
“Estas 4
personas son mala palabra para la Liga Salteña de Fútbol, ya deberían dar un
paso al costado porque en el ámbito futbolístico han hecho la peor campaña de
los últimos 20 años”, repasó González. Sin embargo, podrían alegar los
adherentes al chibanismo que si la pendiente deportiva se trasladase al manejo
de la pandemia, dicha gestión podría considerarse todo un logro. Además, cabe señalar que esta crítica pasa por alto ciertos logros. Ya que si bien puede afirmarse que al balompié salteño le fue como el traste en la última década, al menos logró que varios casacas criollas sean incluidas en las versiones más recientes de Play Station.
Por lo demás,
se sabe que el fútbol salteño podrá no garantizar metas deportivas, pero sí la
organización de divertidos bingos. Algo así como el sistema de voto
electrónico, el cual no asegura fiabilidad en los resultados electorales,
aunque sí permite rapidez, más allá que los guarismos cuenten o no con
exactitud en relación a la voluntad popular.
Pese a todo, de
manera pertinaz, González insistió que en referencia a los números liguistas “estamos
presentando las pruebas necesarias para realmente imputarlos por la
responsabilidad que les corresponde a cada uno de ellos por la firma de los
balances y todo lo que han hecho en estos últimos 15 años”, adelantó. Al huevo en la picaña para milangas, amigos!
NdR, 12 de
octubre de 2020.