Una cuarentena por demás agitada en Quebrachal

Un mix de fiestas clandestinas, actas policiales por infracción a la cuarentena y desmentidas sobrevuela el sudeste provincial. Concejales del oficialismo ofrecen sus desmentidas e intentan repeler lo que consideran un ataque. En serio o en broma, aquí va una reseña de lo que está sucediendo en El Quebrachal.
Hace 5 años F5 EN LA PUJA

#Concejales #Quebrachal #Violación #Fiestas

Las fiestas clandestinas y los excesos nocturnos atentan contra la sobriedad que pudieren proyectar los representantes de El Quebrachal, localidad ubicada a unos 250 kilómetros de nuestra capital. Ciertamente hay controversia al respecto, ya que la titular del Concejo Deliberante, Ludmila Borojow, negó ante las cámaras de la estación televisora VTS que el viernes pasado hubiera una fiesta clandestina en su domicilio, en la localidad de Gaona.

La edila señaló que a lo mejor pudo tratarse de “una broma”, la que habría sido de muy mal gusto, ya que ese mismo día estaba con algunos familiares en su casa. Es más, ante la llegada de personal policial, Borojow precisó que ni siquiera había bebidas alcohólicas en su morada. Con lo cual ofreció su descargo, frente a una cuestión que tuvo “on fire” a ciertos medios digitales lugareños. 

Aunque esta aclaración chocó de frente con el testimonio que ofreció el comisario Carlos Tapia, titular de la Unidad Regional N° 5. El oficial confirmó respecto a “una fiesta donde se ingería bebidas alcóholicas en la localidad de Gaona”, según dijo a Radio Uno de la ciudad de Joaquín V. González, en alusión a la concejala.

En una versión alternativa a la broma alegada por Borojow, el uniformado detalló que las actuaciones se dieron a partir que “un llamado telefónico alertó que en el domicilio de la concejal Borojow se realizaba una fiesta clandestina (cumpleaños), con aglomeración de personas”. Lo que determinó que se labrase un acta de infracción a la ley 7135/01 y se derivasen estas actuaciones a la Fiscalía.

Mientras, otro de los representantes quebrachalenses por el oficialismo que apuntala al intendente Rolando Rojas, al parecer también andaba de festichola. En este último caso, el edil Jairo Romero y sus amoríos nocturnos fueron pescados por la UR 5 en el paraje Laguna Blanca, cercano a JV González, en pleno despliegue de maniobras de alcoba. Igualmente, con algunos elixires que propenden a la algarabía y remiten al encuadre de “casquivana” que muchos mayores le asignan a cierta juventud.

El perfil exultante al que parecen tender los concejales del oficialismo quebrachalense, parece no hallar una cota máxima (ver artículos “La tarde del caballo”, NdR 19 de agosto de 2020, y “Del Libertador al caballo homenajeado”, NdR 18 de agosto de 2020) en cuanto a comportamientos bizarros. Y dale que va.

NdR, 1 de octubre de 2020.   


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