
Con o sin

En plena pandemia, cuarentena o eventual III Guerra Mundial, siempre habrá alguien que se sobreponga a cualquier amenaza, incluso aquella que implique la extinción de millones de prójimos. Los bancos, emblema del dolce far niente, a costa del pico y la pala ajenos, retomaron la senda alcista en materia de ganancias. 40 % en mayo deschavó el último registro.
En realidad, 41,6 % nominal en el quinto mes de 2020 para las entidades abanderadas en el sector privado. En comparación al mes anterior, esta mejora, en términos reales, fue del 38,5 % si se la compara con abril. Lo que indica un repunte para las entidades del sector financiero, luego del recorte pasajero que se dio en febrero y marzo, tras los lineamientos para desarmar posiciones riesgosas –pero no por ello menos rentables- en Letras de Liquidez y pases al Banco Central.
“La búsqueda del Central por incentivar el crédito y por competirle a la devaluación con la tasa de interés de los plazos fijos, cambió la dinámica”, resumió este fin de semana el diario BAE, en un artículo firmado por Mariano Cuparo Ortíz. De tal manera que en el quinto mes de 2020, según el BCRA, las ganancias de los bancos treparon a $ 20.927 millones.
Sólo para tenerlo como parámetro, en marzo del presente año, las entidades obtuvieron resultados positivos por $ 9.603 millones. Lo que sintetiza que en 60 días vieron trepar sus beneficios un 111,5 %, a medida que el resto de los mortales incursionaba en las restricciones para circular por la vía pública y en el lavado contínuo de manos con jabón y alcohol en gel.  
El tránsito de la gestión macrista hacia la administración Fernández tuvo como resultado de los nuevos lineamientos en política monetaria que el primer mes de 2020 se inició con una inducción al desarme de Pases. Esto significó un incremento de la emisión desde el Banco Central del orden de los $ 395.161 millones. Con lo cual la tasa  de interés de referencia descendió desde el 55 % hasta el 11,4 %. De manera ulterior, al mes siguiente los beneficios de esos Pases percibidas por los bancos cayeron más de un 100 %.
Ya para el cuarto mes de este año, el Central inició la absorción de una parte del circulante emitido, subió la tasa de interés de referencia –del 15,2 % al 19 %- y captó $ 794.510 millones de base monetaria con este mecanismo. Lo que, a su vez, impuso un cambio de signo en los balances de los bancos, los que volvieron a asentarse en positivo.
La inducción a dejar posiciones en Letras de Liquidez, en marzo desbarrancó parcialmente en marzo cuando el Banco Central inyectó $ 395.155 millones de circulante. Aunque gran parte de esta ampliación de la base monetaria fuer reabsorbida a través de los Pases. Como vimos que ocurrió en abril, además por medio de un rearme de LeLiq que aspiró $ 146.669 millones en mayo y $ 335.508 millones en junio.
En su informe al final de esta semana, el BCRA detalló que “el desempeño que viene observando la solvencia y rentabilidad del sistema financiero durante 2020 se da en un contexto diferente al observado en el año anterior”. En el lapso del último año de gobierno macrista, los créditos se desplomaron un 18 %, mientras que los depósitos cedieron 11 %.
En cambio, “en 2020 se registra una recuperación real del crédito y un aumento sostenido de los depósitos en moneda local, con constantes esfuerzos por incluir financieramente a un amplio grupo de familias y pequeñas empresas que no llegaban a constituir sujetos de crédito del sistema financiero”.
El resultado de volver a utilizar las LeLiq como referencia para los plazos fijos resultó que en mayo estas operaciones treparon 26 %. Por ello, el Central proyectó que los bancos continúen efectuando este tipo de egresos, los que en mayo sumaron $ 400 millones. En el quinto mes de este año, los plazos fijos subieron un 7,3 %, mientras que las operaciones para otorgar créditos llegaron al 2,6 %.
NdR, 1 de agosto de 2020. 
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