La cuestión Macro

El boicot financiero a la cuarentena impuso retomar el debate sobre el agente financiero de la provincia de Salta ¿Qué servicios presta? ¿Es eficiente en esta tarea? ¿Propende al desarrollo y al bienestar de los salteños o lo dificulta? ¿Es el emblema del atraso productivo? Hilvanar de ideas para una polémica de gran alcance.
Hace 6 años Economía

Por: Federico Pérez (*). 

El emparche de este fin de semana para el cobro de jubilaciones y beneficios previsionales no despeja la ineficiencia del sistema financiero argentino y del agente financiero de Salta, en particular. Una idea de campaña que luego fue dejada de lado por las principales fuerzas políticas que compitieron por la Gobernación en 2019, a lo mejor deba ser reflotada.

El atraso productivo de una provincia que casi no cuenta con un sector industrial, la inequidad en la distribución del ingreso y una cuasi obligatoriedad que no haya casi circulación de dinero (liquidez), van en contra de cualquier posibilidad para un despegue económico. Más allá de las intenciones o los planes de cualquier administración o candidato con aspiraciones a timonearla.

En el caso del Banco Macro, actual agente financiero provincial, el objetivo no dicho por  la entidad es meramente especulativo: retener la mayor masa dineraria, durante la mayor cantidad de tiempo posible, en sus propias arcas. Además de la demostración de poder que este viernes le dieron al propio Presidente de la Nación, los intereses de esta compañía financiera colisionan de frente con las metas para el desarrollo general de los salteños.

Porque, con pandemia o sin ella, el “negocio” del Banco Macro está en poner obstáculos a la libertad financiera de los comprovincianos. El último impedimento ideado por los buenos muchachos de Jorge Brito es el llamado “token”, centrado únicamente en aquellos clientes cautivos –que en Salta son 400.000- que cuentan con teléfonos móviles de última generación. Que deben sumar no más de 50.000.

Con la excusa de la confidencialidad de los datos, este nuevo  artilugio deja afuera de toda posibilidad de operación remota o vía homebanking a casi 350.000 salteños que no cuentan con estos celulares de alta gama. Es decir, quien no posee estos aparatos jamás podrá hacer otra acción que mirar por la pantalla de su computadora cómo el banco se cobra sus propios préstamos, comisiones y tasas indescifrables…a menos que vaya por caja y en persona retire el dinero. La opción de los cajeros automáticos sería otra, aunque está supeditada a las escasas ocasiones en las que éstos funcionan.

El obstáculo concreto que constituye este “token” es la barrera que imposibilita las, ya de por sí mismas, dificultades representadas en el manejo de tarjetas de coordenadas y memorización de múltiples claves que permiten acceder a la infinidad de “puertas” digitales (claves de homebanking, clave personal, etc) cuya trasposición dejaba paso a la tan ansiada “libertad financiera”.  Otra de las trampas que dificultan el acceso al manejo del dinero -¡propio!- es el 0810, al que ahora el Macro le puso como condición: ¡Una CLAVE para operar!!!

En estos momentos de emergencia, en los que en su mayoría los bancos estuvieron cerrados para solaz de sus multimillonarios propietarios y bronca contenida en la mayoría de la ciudadanía de nuestra provincia, las hipótesis en danza son de dos órdenes. La de máxima, estatizar esta banca o abrir una estatal, algo de lo cual ya se había hablado en la campaña política 2019, tano por el lado del Frente de Todos como por parte de Gustavo Sáenz. La de mínima, exigirles un aporte extraordinario para solventar el actual momento crítico. 

En la segunda hipótesis reseñada en el párrafo anterior “si sólo se cobrara ese impuesto a los ´milmillonarios´ como Rocca -un puñado de familias entre las que se destacan los Bulgheroni, los Galperín, los Eurnekian, los Brito y los Roemmers- se recaudarían al menos 28.600 millones de pesos, 143 veces lo que Sergio Massa dijo que ahorrará con la rebaja del 40% de las dietas legislativas que salió a ofrecer después del cacerolazo”, concluyó en su columna de este fin de semana Alejandro Bercovich en el diario BAE.

La vía de crear un banco provincial o estatizar el Banco Macro implicaría asociarse al Estado nacional, ya que ANSES posee el 27,49 % del paquete accionario de la entidad en la cual sobresalen los Brito.

La cuestión no es pluma de pavo. Las alternativas de baja complejidad en su elaboración han llevado a reacciones demagógicas que, en medio de la situación crítica por esta amenaza global inédita, puede llevarse puesta a la propia representación democrática, tanto en el Ejecutivo como en el Legislativo. Mientras, del Macro te enrostran que no tenés “educación financiera”. La que, en caso de tenerla, igualmente te serviría de poco y nada. Y tu plata seguirá capturada.

Crédito fotográfico: Nova Salta.

NdR, 4 de abril de 2020. 


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