
Los malditos chiquillos de fin de año

Por: Federico  Pérez (*). 
La “empresa” SAETA publicitó este final de semana dos hechos vandálicos, aparentemente ocurridos en lugares de máxima visibilidad, contra las pocas terminales de autocarga que tiene dispuestas en nuestra ciudad y algunas quedaron inutilizadas. Uno de ellos sucedió en barrio Limache, de nuestra capital, a pocos metros de una comisaría el otro en Campo Quijano, sucedido en la plaza principal de esta localidad vallista ¿Habrá nuevos pedidos de subsidios al Ejecutivo provincial?
Es probable, ya que el daño causado exigirá que la firma “Atos” importe los repuestos que están valuados en dólares para restituir el material dañado, según le dijo este viernes a NdeR el gerente general de SAETA, Claudio Juri. Precisamente, el titular operativo de esta firma estatal –presidida desde diciembre por Claudio Mohr- se encontraba en la sede del Ejecutivo provincial cuando este medio se comunicó con él, al mediodía de este viernes.
Hasta tanto se aguarda la llegada de los insumos importados, la concesionaria en la provisión de máquinas para terminales de autocarga  y repuestos electrónicos -la ya mencionada "Atos"-  se dispondrá el desarme de un puesto automático desde la provincia de La Rioja para suplantar en las próximas horas al vandalizado en barrio Limache.
En tanto, para la de Campo Quijano la compañía inició contactos con el intendente, Carlos Folloni, a fin de reinstalar en alrededor de 10 días más el puesto en cercanías de la comisaría principal. A diferencia de los supuestos ataques que SAETA publicitó hacia diciembre de 2018, los que sin embargo no denunció, los de este comienzos de 2020 fueron encuadrados como hechos “más graves” por Juri, en vistas del daño a las lectoras táctiles.
Las presentaciones ante la policía, en ambos casos fueron realizadas por Daniel Osvaldo Amerisse Zannier, encargado de compras de SAETA, ante las comisarías de barrio Limache y en la ciudad de Campo Quijano. En el primer caso, el puesto situado en el núcleo habitacional  del sur de nuestra capital es el que está ubicado en la propia vereda de la comisaría 106, tal como consta en la presentación hecha el 2 de enero último, ante el personal de esta misma unidad operativa policial (la que la derivó a la Fiscalía Penal N° 3).
Mientras, en el caso del ataque a la terminal de autocarga en Quijano, el mismo encargado de compras de SAETA especificó ante las autoridades policiales que la máquina dañada es la ubicada en la Plaza Central quijaneña “Martín Fierro”. O sea, a pocos metros de la estación policial, aunque por aviso de “un inspector de la empresa”.
En sendos casos, las advertencias fueron realizadas por el propio personal de SAETA –“Sr Damián”, del “servicio técnico” en el caso de Limache-, pese a la notable cercanía del personal policial, quienes aparentemente no vieron nada. Cabe recordar que el hecho denunciado en el barrio sureño de nuestra ciudad se produjo contra la máquina de autocarga ubicada en la propia vereda de la comisaría. 
Los sospechosos? Pues, los malditos chiquillos que cada tanto ocasionan estos destrozos y obligan a los directivos de la empresa de transporte a realizar nuevas gestiones para cubrir estos huecos. Y van aumentando el costo que para el Estado salteño tiene mantener esto.
NdeR, 3 de enero de 2020.   
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