Los dolores en la casta

La tolerancia de la sociedad a las durísimas medidas anunciadas en la víspera comenzará a ponerse a prueba, en este final de año. Una serie de navajazos que, sin embargo, no garantizan pesos ni dólares para millones de connacionales. Los que fueron anunciados en tono balbuceante, por parte del Ministro de Economía, en accidentado mensaje pregrabado.
Hace 2 años ASUNTOS DE FONDO


#Dolares&Dolores

El camino ígneo hacia la meta de estanflación tendrá un suplicio para trabajadores e industriales, de acuerdo a los anuncios del titubeante ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo. El “Messi del fiado” trazó un panorama de fin de año con inflación a rienda suelta -aupada por devaluación de entre el 100 % y el 118 %-, salarios con menor poder de compra, tarifazos, naftazo, sin pesos ni dólares, excepto para los empresarios vinculados al mercado externo. 

El economista Mariano Kestelboim alertó que “esto es peor que la dictadura. Se viene un derrumbe productivo terrorífico, especialmente para los trabajadores industriales y del comercio, de pymes. Los grandes ganadores son los agroexportadores, los bancos y los grandes medios, sin ningún contrapreso para los asalariados”, resumió en la víspera desde su cuenta en X.

Su colega, el economista y analista Alejandro Bercovich indicó que habrá “ajuste  fiscal y devaluación sin compensación del impacto sobre salarios y jubilaciones”. Además con un mix de “tarifazo y boletazo”, entre las clásicas recomendaciones del Fondo Monetario Internacional. La que esta vez incluyó la “novedad desindustrializadora”, ejemplificada por “retenciones a las exportaciones fabriles y más impuestos para importar maquinaria e insumos”.

En medio de este rumbo pastoril para la producción criolla, el dirigente de izquierda Luis Zamora advirtió que con este “ajustazo brutal al pueblo laburante, ganancias formidables para el poder empresarial y financiero” se logra entrever que “el FMI, el jefe de los saqueadores con todos los gobiernos, respalda el apriete de Milei. Es urgente autoorganizarse y luchar para que el ajuste lo paguen los de arriba”.

Mientras, el ex precandidato presidencial Juan Grabois que el traspaso “de devaluación a inflación indica un aumento de al menos un 80% en el costo de vida en los próximos 90 días que seguramente será más elevado en alimentos”. Por lo cual, un haber de empleado registrado “en el sector privado, en el sector público, en la economía popular, social y solidaria, en el sector cooperativo o informal, en los jubilados y pensionados, te van a alcanzar para la mitad en el supermercado”.

Según adelantó Grabois en X, aquellos que aún pertenecían a “clase media media, lo acaban de tirar a la pobreza con un click y de mala leche creando la ilusión de que no había otro camino posible”. Aún peor “para los más pobres de los pobres, se anuncia el aumento de AUH+Alimentar, pero este beneficio llega solo a 2,3 de 5 millones de hogares pobres actuales, que con la devaluación van a pasar a ser al menos 6,8” millones.

En tanto, “el congelamiento ilegal del Salario Social Complementario -mal llamado plan social o Potenciar- cuya función alimentaria esta reglada por el artículo 2 de la ley 27.200, implica una reducción ipso facto del 80% de su poder adquisitivo”. Además que “el impacto en las zonas semirurales y los núcleos duros de indigencia -el chaco salteño, el impenetrable, Concordia, Gran Resistencia, etc-  sin la provisión urgente de alimentos puede provocar una crisis humanitaria sin precedentes”.

Esto, sin contar el impacto que tendrán las subas en “transporte” y “energía” que aún es difícil determinar (tras el anuncio de quita de subsidios), “pero ayudar no va a ayudar”.

Con las disposiciones anunciadas este martes, en accidentado mensaje pregrabado, Luis Caputo, Grabois anticipó 90 días a pleno suplicio, luego del cual vamos a estar varios escalones más abajo”. Lo anunciado en este vacilante envío audiovisual remite “lisa y llanamente de una confiscación masiva de la propiedad privada y los derechos patrimoniales de millones de personas. ¿En serio piensan que la gente no va a protestar? Aunque compren, encierren, persigan, demonicen, exilien o maten a todos los dirigentes, la gente no se va a dejar carnear”.

En este contexto, el politólogo concluyó que “si la devaluación no se compensa con aumentos salariales equivalentes para los obreros, empleados y jubilados, una política de ingresos universal para los sectores informales de la economía, garantías mínimas de vivienda para los inquilinizados... no es viable socialmente. No es un problema ideológico, es tener conciencia de la realidad”.

Finalmente, ironizó que le resultó extraño “que con tanta línea anti-casta se olvidaron de ajustarle los sueldos a los ministros, comisarios, jueces y fiscales que cobran ´de la nuestra´... y muchas veces, además, de la otra”.

En cuanto al aspecto del cómo, lo meramente comunicacional, el investigador Mario Riorda puntualizó que “las ´no conferencias´ de prensa son una potestad de los gobiernos para garantizar un encuadre sin error en situaciones de crisis con altas expectativas”. El catedrático de la Universidad Austral mencionó esta práctica como ´comunicación editada´, las que suelen ser “excepcionales, se justifican en las crisis y el riesgo”. Pero supeditadas a “que prontamente sí le siga una conferencia de prensa convencional ampliatoria, aclaratoria”.

NdR, 13 de diciembre de 2023. 

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