La opción del voto en blanco

Desde un sector de la izquierda plantean este casillero como un reaseguro de asalariados, ante un posible ajuste del próximo gobierno. Sea cual sea el ganador el próximo domingo, advierten desde Política Obrera. Por ello, NdR habló con el dirigente salteño Julio Quintana, respecto a dicha convocatoria. ESCUCHÁ EL AUDIO.
Hace 2 años SEMANA POLITICA


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El sector de Política Obrera pidió este jueves sumar votos en blanco el próximo domingo, con la finalidad de restar legitimidad a dos opciones que conducirán a más ajuste. En el cierre de su actividad, NdR habló con el dirigente salteño Julio Quintana, quien diferenció esta opción electoral como resguardo frente “al golpe de Estado económico” que sobrevendrá, gane quien gane en el balotaje.

Con la campaña que ´La Izquierda verdadera vota en blanco` -eslogan usado para el cierre en el Salón La Argentina, en Ciudad de Buenos Aires-, este sector de la zurda se desmarcó del resto de los camaradas, divididos entre el voto a Massa y una suerte de abstencionismo.

Desde P.O. postulan la intervención en la instancia de segunda vuelta con el voto en blanco como mensaje destinado a condicionar el margen de maniobra para el próximo gobierno. Con este mensaje hacia ambos candidatos, ya que “las medidas van a ser en contra de los trabajadores y vamos a tener que enfrentarlo”.

“La elección con cartas marcadas está dispuesta como oferta artificial desde la promoción de una supuesta confrontación de dos modelos. Massa como el garante de la democracia, Milei diciendo que él puede acabar con un proceso político de características regresivas”, resumió este jueves Quintana, representante salteño quien viene de participar este miércoles de una jornada de similares características en la Universidad Nacional de Salta.

Todo ello oculta “lo que va a pasar con el gobierno que asuma, luego de estas elecciones: un golpe de Estado económico”, advirtió el representante local. Es decir, lo exigible desde el Fondo Monetario Internacional en materia de ajuste en el presupuesto estatal, devaluación y tarifazos. “Sea quien sea el ganador del domingo”, ratificó. 

Esto sucederá en medio de una gran puja a nivel internacional, en la que intervienen fondos especulativos que venían de la etapa anterior y en la que ni Milei, tampoco Massa, cuentan con el respaldo como para resistir estos embates. Más bien, todo lo contrario. En el caso del líder ultra, es un rasgo más patente desde el desembarco a su armado del ex Presidente Mauricio Macri, contacto de fondos -buitres- como Black Rock y Templeton.  

Por lo cual, Argentina ha quedado presa de la bancarrota y en el marco de una crisis mundial que se da en medio de una guerra comercial -EEUU y China. Lo que explica la negativa mileidista a los acuerdos con China, Brasil y el resto del grupo BRICS.

Aún así, “esto no tiene nada que ver con el interés de los trabajadores, independientemente cuáles sean los grupos capitalistas que terminen detentando el poder”. A tal punto que uno de los temas ausentes en la campaña fue el de la distribución del ingreso, lo cual Política Obrera ha detectado como una especie de decepción en ciertos barrios salteños. 

En este contexto, una devaluación profundizaría aún más el hundimiento en el poder de compra de los salarios, sumado a una confiscación por vía de tarifazos en los servicios públicos y una hiperinflación destruiría lo poco que logró sostenerse el consumo popular. De manera tal, prevé Quintana “vamos a un momento de gran reacción popular contra un gobierno que lleve adelante estas medidas Sea Miliei o sea Massa”.

Un ejemplo de lo que plantea Política Obrera con vistas al domingo próximo es el  que puede hallarse en los comicios provinciales del pasado 14 de mayo en nuestra provincia. Con el respaldo electoral, el saenzismo reclamó este logro como una habilitación para ir en choque con los docentes, aunque a los pocos días de esa elección se encontrón con 100.000 manifestantes en las calles. 

“No es lo mismo el voto en blanco que el ausentismo”, precisó Quintana. De ahí que este sector plantee concurrir a las urnas el 19 N y expresarse en contra de los dos candidatos que compiten en la segunda vuelta presidencial. En cambio, el ausentismo reduce el registro de los votos válidos posibilitando el reclamo de legitimidad del candidato triunfante. Al menos, en el porcentaje. 

A diferencia del voto en blanco que, al ser positivo, no suma a uno o a otro de los postulantes en el balotaje. Con lo cual se hará más dificultoso afirmar que cuentan con un amplio mandato electoral para llevar adelante medidas de gobierno impopulares.

En cambio, lo que es necesario garantizar -más allá de Massa o Milei- es la vigencia del poder de compra de los salarios, la vigencia de los convenios colectivos de trabajo y los demás beneficios para el sector. Algo que sólo puede hacerlo la clase obrera

En estos 40 años transcurridos desde 1983 hasta hoy, según Política Obrera se mantuvo la vigencia de un sistema político heredero de la última dictadura militar, en lugar de un esquema de contraposición a dicho régimen de facto. “Se armó una continuidad jurídico-política con toda una serie de leyes dictatoriales que no fueron abolidas”, lo que a la vez permitió extender la influencia de “intereses capitalistas” que explican el fracaso en materia de concreciones para la población. 

NdR, 16 de noviembre de 2023.  

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