
La conspiración del transporte

#Servicioenlantas
M.R.
Se encuentra en proceso una sucesión de operaciones, por parte de conspiradores que intentan hacer quedar mal al sistema de transporte metropolitano. De acuerdo a la hipótesis que manejan la Autoridad Metropolitana, SANATEA y hasta los investigadores, dicho sabotaje sería protagonizado por un sector de colectiveros y conductores citadinos. Ambos, aún por identificar.
A ellos responderían los ómnibus estrellados como en la ruta que une Coronel Moldes con nuestra ciudad o el coche del corredor 8 que tuvo este jueves su Vilcapugio en barrio Parque Belgrano. Si bien en este último caso, tampoco se descartan ramificaciones hacia el rubro de los programadores de semáforos.
Por más humorada que ello parezca, el oficialismo sostiene esta conjetura y sin importar las burlas, la divulga con rectitud hasta el final de la semana. En tal boicot imaginario, los obreros del transporte posiblemente incurren en distracciones cada vez que repasan el gel en su pelo al contraste devuelto por los neumáticos de las unidades.
De manera similar, son encuadrados como espejismo o actos de ilusionismo -a lo David Copperfield- los testimonios de vecinos asegurando haber escuchado un reventón en la previa al choque del pasado 31 de mayo, en la ruta 68. O los más de 70 pasajeros y curiosos que mantienen la presunción acerca de ruedas lustrosas, entre otras características de un vehículo a simple vista expresa un look destartalado. 
Ante las primeras respuestas dubitativas de la fiscal Verónica Siesen de Bielke, la Autoridad Metropolitana de Transporte se apresuró con la aclaración que el colectivo siniestrado efectivamente contaba con la certificación de haber traspuesto la Revisación Vehicular exigible. Sin embargo, no consiguió con  ello aplacar los interrogantes luego desplazados hacia las empresas encargadas de monitorear la situación de estas catraminas.  
Ciertamente, desde la AMT señalaron que este ómnibus, propiedad de la empresa Ale Hermanos, se halla dentro del rango de los 13 años desde que salió de la concesionaria y empezó a prestar el servicio. Lo que despertó interrogantes persistentes, similares a la franja etaria declarada en fiestas retro. Y se sabe que este organismo dice muchas cosas, como cuando en 2020 inició una gira por el interior, pese a carecer de jurisdicción por su misma condición de ente metropolitano.
En tanto, tal vez sea otra la explicación sugerida en el caso del coche que el pasado 23 de mayo se quedase sin el eje delantero con 70 personas a bordo, en avenida Jujuy [NdR:Ver artìculo]. Lo del interno 820 de la empresa Ahynarca S.A. debió haber sido obra de los malditos chiquillos, pues sucedió en horario de salida escolar. Aunque otros pequeños saboteadores pudieron haber causado desperfectos en el interno 822, lo mismo que el interno 826, los que con pocas horas de diferencia se plantaron en Calle Catamarca y en barrio Intersindical, respectivamente.
Por otro lado, la actividad de peligrosos quemacoches se baraja como conjetura en lo relativo al 8C, el cual transmutó en bola de fuego el 19 de mayo pasado [NdR: Ver artìculo]. Aunque en este caso, la cuadrilla de conductores de este corredor insiste en que las llamaradas empezaron luego del estallido del motor posterior.
Como sea, ha llegado el momento de poner trabajo sobre esta problemática, con el fin de develar lo que realmente está sucediendo. Con tantas zancadillas interpuestas, se hace cada vez más difícil circular.
Audio: Verónica Simesen de Bielke (Defrentesalta.com.ar)
NdR, 2 de junio de 2023. 
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