
Tras la repre cola

#Despidosensuspensoenlacoca
El inoportuno despido de alrededor de 400 operarios con que la filial salteña de Coca Cola decidió homenajear el 1º de Mayo obligó a disponer un alto en la campaña electoral y ocuparse de este asunto. En tal sintonía, luego de una decena de trabajadores apaleados el jueves pasado se volvieron a activar los enchufes de la delegación local del Ministerio de Trabajo de la Nación, la Secretaría de Trabajo provincial y hasta la CGT gaucha.  
Por lo que en la jornada del próximo martes habrá intenso nivel de actividad entre las partes protagonistas de este conflicto: representantes de la Coca y la del Sindicato Unido de Trabajadores de la Industria de Aguas Gaseosas y Afines (gremio que incurrió hasta en el sacrificio de interrumpir seguimiento de campeonato de fútbol amateur -entre avenegras, contadores e ingenieros- el cual lo cuenta como auspiciante). La tensión llegó a tal extremo que hasta se conoció la voz del titular de SUTIAGA, Juan Carlos Ortega, quien durante el fin de semana le anticipó a Nuevo Diario la decisión retráctil de la empresa acerca de los despidos.
El desacuerdo se había iniciado unas semanas atrás, luego de la discusión de las paritarias entre dirigentes a nivel nacional (FATAGA, Coca y Trabajo de la Nación), de las que había quedado por acordar un remanente por productividad. Fue en torno a este acápite por el cual la firma de gaseosas salteña y el gremio local habían quedado lejos, tras la oferta del 16% y el reclamo por 60%, respectivamente.   
Con un 44 % de diferencia, SUTIAGA incurrió en una determinación poco habitual como fue la disposición de medidas de fuerza. Hasta darles un toque más de cuerda, a medida que el desacuerdo con la Coca fue escalando [NdR: a lo mejor en base a que la Gerencia sabía con quiénes trataba], aunque luego de los primeros despidos los obreros resolvieron por su cuenta y luego obtuvieron respaldo exógeno, principalmente por partidos de izquierda. Hasta los palos del jueves pasado.
Las declaraciones de repudio provenientes de dirigentes políticos nacionales alertaron a los directivos locales de la Coca sobre una situación que pudo habérseles ido de las manos. Y no solamente por el uso de las fuerzas de seguridad contra despedidos, en plena campaña electoral ya terminada -según el oficialismo provincial-, sino por el uso de recursos como el agua. Como se dijo en este medio de prensa, se requieren entre 69,7 y 250 litros de agua potable para producir un litro de Coca Cola.  
Este panorama general alertó, más allá del frente del edificio de la empresa en Avenida Paraguay atestado de manifestantes, a la cúpula corporativa, a su homóloga gremial y a las autoridades provinciales. A tal punto que hasta la CGT salteña se vio en la obligación de suspender la actividad proselitista, encender las luces, reiniciar las computadoras, conectar la impresora y emitir un comunicado al respecto.
Todos los antes mencionados actores se verán las caras el próximo martes cuando hilvanen la costura fina del armisticio. Y hasta llegarán a desenllavar la oficina de la Agencia Territorial del Ministerio de Trabajo de la Nación, la que aún conserva un poco de papel picado, serpentina y volantes de candidaturas saenzianas. Pero nada que una barrida temprana no sea capaz de despejar.
Crédito fotográfico: La Izquierda Diario.  
NdR, 30 de abril de 2023. 
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