El septeto de Mercury

La curiosidad por conocer las fuentes de inspiración de los artistas más impactante siempre acarrea a un beneficio para el investigador. En esta línea, ahondamos sobre las canciones predilectas de uno de los principales vocalistas del rock. Eje de un reciente revival fílmico, para mayores datos.
Hace 3 años F11 DEL ARCÓN

#Sietecancionesdefreddie

M.R.

La capacidad narrativa del director Brian Singer, en conjunción con la oferta artística de estos últimos años, lograron reencauzar a Queen como grupo de los más importantes que tuvo el rock. En esta línea, las retrospectivas acerca de sus integrantes tienen realce en el interés del público, especialmente las preferencias del cantante Freddie Mercury. 

El vocalista del conjunto británico tenía siete canciones predilectas que calaron muy hondo en su espíritu, una de las cuales fue “Somebody to love”. Incluida en el quinto álbum del grupo, el cantante se inspiró en los arreglos vocales de los coros de iglesias evangélicas y en los de la cantante Aretha Franklin.

Si bien, Mercury distinguió que al concretar el proyecto en sonó “muy diferente en el estudio, porque es como un tipo diferente de… un rango diferente”, a nivel de voces. La referencia fue en plural, ya que los otros tres compañeros de banda aportaron con la segunda voz y los coros.

La segunda de las composiciones fue inspirada en el rock de los año 50, particularmente Elvis Presley. Es “Crazy Little thing called love”, el homenaje de Freddie al inolvidable Rey y en menor medida a Cliff Richard, lanzada primero como simple y luego incluida en el disco “The game” (1980). 

En 1979 mientras elaboraban su nuevo trabajo, el cantante la compuso con la colaboración de John Deacon y Roger Taylor, casi sin la participación de Brian May. En tanto, el productor Mack Reinhold le dio el toque final con aquel sonido tan crudo y decididamente de rockabilly.

Otra de las más apreciadas por el cantante fue “It`s a hard life”, también compuesta por él y que integraba el álbum “The works” (1984).  May comentó en 2000 que fue “una de las canciones más hermosas que Freddie haya escrito. Es directamente del corazón y se abrió durante la creación de la misma. Me senté con él durante horas y horas y horas simplemente derramando cada palabra y tratando de sacarle el máximo provecho”. El guitarrista detalló que fue “algo muy revelador sobre cómo son las relaciones y él estaba hablando de su relación”. 

En cuarto lugar se sitúa “The miracle”, compuesta por Mercury y John Deacon para el álbum homónimo que se editara en 1989. El bajista relató que en un primer instante pensaron que “se llamaría 'El Hombre Invisible'. Pero luego lo cambiamos a 'El Milagro'. Es un título un poco pesado en cierto modo. Pero era de una canción. Creo que el sentimiento es bastante agradable en cierto modo. Ingenuo en algunos aspectos. Pero es razonablemente genuino”.

Además, el frontman de Queen tenía inclinación por “Time” compuesta por Dave Clark, versionada por Mercury en 1986 al igual que “The great pretender”, aquel éxito de The Platters al que realizaría su versión en 1987. Finalmente,  “Love Me Like There's No Tomorrow”, incluida en el único álbum solista que registró cuando se había tomado un impasse del período con el grupo  inglés. 

NdR, 12 de abril de 2023. 


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