
Lo que sangra en la cúpula

#Heraldosdelacidominero
F.P.
Al cumplirse 14 días del siniestro vial, protagonizado por un camión cargado con ácido que partió de Campo Quijano y despistó pasando el límite con Catamarca, el asunto sigue carente de explicación razonable. A lo mejor intervenga en tal silencio que la minera Livent fue la destinataria del padrinazgo explicado por el embajador Marc Stanley, en sus visitas oficiales realizadas en junio pasado a Salta y Catamarca.
El plenipotenciario, a mitad de 2022, no se anduvo con vueltas a la hora de designar los intereses gringos en la región Noroeste. Por lo que mencionó entre las predilectas de Washington a esta compañía -con base en Filadelfia-, pese a que para aquel entonces ya arrastraba ciertos reproches por subfacturación en envíos de minerales al exterior (o tal vez por ello mismo). Dicha preferencia fue la que narró el relacionista internacional del Ejecutivo salteño, Julio Argentino San Millàn [NdR: Ver artìculo]. 
En junio del año pasado, Stanley visitó ambos distritos -Salta y Catamarca- en los que tiene bases operativas las firma Livent. Los cuales aparecen 8 meses después involucrados en el desastre ambiental en la región andina, en la zona limítrofe interprovincial donde existen de yacimientos de litio -entre otros minerales.
La fenomenología del espíritu intuye que el bueno de Marc incluyó algún hechizo en los termos que obsequió en Salta y Catamarca, con lo cual se intenta alguna explicación al silencio sobre el caso Livent. Adicionalmente, cabe la conjetura que los hijos de Stanley hayan soltado por el NOA peligrosas criaturas como las tortugas, con el fin de inmovilizar o dificultar la dinámica oficial, en sentido inverso a lo padecido por  antecesores herederos de James Cheek (sabotaje diplomático denunciado por Diego Maradona).
A lo mejor, por puro disimulo, semanas después Stanley dejó de lado los termos y dedicó su tiempo a publicitar su entusiasmo por las figuritas del Mundial Qatar 2022. En el medio, llegó a reclamar la puesta en marcha inmediatamente de una coalición macrismo-kirchnerismo ante el Consejo de las Américas. A la par de su autoproclamado fervor por el Seleccionado criollo de fútbol, pese a su devoción por el equipo Dallas Cowboys de la liga de football estadounidense. 
Así, minera Livent, termos, quelonios, alianzas en 180º, Scaloneta y Mariscales de campo texanos se integran en la galaxia de pasiones cultivadas por el USA Ambassador. Lo que puede funcionar como globos espías o naves extraterrestres como pasatiempo lúdico, al margen del ácido y sus consecuencias para la región andina salto-catamarqueña. 
A distancia considerable de dicha constelación, toma cuerpo la preocupación en la Comunidad Originaria de Atacameños del Altiplano. Los pobladores cercanos al vehículo pesado que trastabilló y con ello echó sobre el suelo 20.000 litros de ácido en Salar del Hombre Muerto. 
El camión salido de Campo Quijano volcó el 4 de febrero pasado, cerca de este paraje catamarqueño. Sin embargo, no fue, sino, hasta la denuncia del diputado Carlos Marsilli (UCR-Catamarca) que obligó al Ejecutivo de esta provincia y a Livent, a la hora de hilvanar un comunicado en que sólo admitieron el derrame de ácido.
Por lo que el gobierno catamarqueño adujo haber iniciado un “Sumario administrativo ambiental: incidente ambiental por vuelco cisterna FMF, empresa Minera del Altiplano S.A., Antofagasta de la Sierra e incumplimiento de la normativa minero ambiental vigente, para ampliar y recabar la información necesaria en el marco de la investigación por el accidente ocurrido el 4 de febrero pasado, con un camión que transportaba carga para el proyecto de litio Fénix (Livent)”, indicó en un desganado parte de prensa.  
Mientras, a coro con Livent, el gobierno provincial especificó que “la empresa informó que se están llevando a cabo tareas de remediación en el sector”. Las cuales consisten en retiro del “vehículo, limpieza de suelo y bombeo en la zona para extraer posibles residuos”. Uso del potencial con el que sembró dudas sobre el siniestro reconocido en el primer párrafo del comunicado oficial.
En cambio, desde la Comunidad Originaria de Atacameños del Altiplano sostienen la desconfianza, ante la posible aparición de vicuñas tóxicas y basurales pestilentes, como también erradicación de familias, ocupación de tierras y  secado de fuentes de agua. En cuanto a lo del 4 de febrero, “no podemos saber qué pasó, ni qué se hizo”, denunció ante Catamarca/12 el dirigente Alfredo Morales.
El poblador relató que, en la larga resistencia a la actividad de la firma estadounidense -que viene de 1996- al iniciar las obras del acueducto para dicha explotación, las obras se hicieron en medio de una fuerte custodia policial. En cuanto al derrame de ácido, del cual hoy se cumplen 14 días, la compañía se limitó a informar la puesta en marcha de un “protocolo”, vocablo tras el cual suelen darse actings destinados a impostar interés o preocupación por el prójimo.
NdR, 18 de febrero de 2023. 
Más Noticias


Previa de IDEA Rosario

Un balance del 7

6-A con la pava en el fuego

Ni para Molinos de viento

Haciéndose los rulos, la rosca y los Andes

Obsesión violeta del 6-A

Sin mirar y sin tocar

Señal desde el Oeste

La treta de amurallar el BCRA

Cómo terminar julio y pasar agosto

