Seis décadas de pibes malevos

La legendaria banda británica cumple este martes 60 años desde su primer pie colocado sobre las tablas. Tienen mucho trote sobre el escenario Jagger, Richards y compañía, aún al día de hoy. Y miles de canciones que todavía pueblan el catálogo de cualquier rockola.
Hace 4 años F11 DEL ARCÓN

#LosStones #Aniversarioescenarios

La temporada primavera/verano del 62 fue lo suficientemente prolífica en cuanto a motivación onírica. Los pibes Mick y Keith pensaron armar una banda que los llevase a la condición de superestrellas, con algunos millones en sus cuentas bancarias, un plan que comenzaría a corporizarse un 12 de julio.

Aquel día de 1962 se presentarían en el Marquee londindense con el nombre extraído de una canción del bluesman estadounidense Muddy Waters. Aquella noche, Jagger, Richards, Brian Jones, Mick Taylor, Ian Stewart y Tony Chapman cubrirían el hueco que había dejado en la agenda del pub inglés el grupo Blues Incorporated (banda de Alexis Korner).  

Pero unos meses más tarde, Chapman dejaría a The Rolling Stones tras recomendar al bajista William Perks, luego conocido como Bill Wyman. Mientras que otro integrante de esta banda, Carlo Little, dejaría vacante el puesto de baterista aunque recomendando al músico Charlie Watts [NdR: por ese entonces, Charlie tocaba en Blues Incorporated y no tenía mayor interés en el estilo que cultivaban Jagger y Richards].

Uno de los que pegó onda con los Stones fue el empresario Giorgio Gomelsky, quien los fichó como número cuasi estable del pub Crawdaddy. En este reducto londinense reclutaron una importante cantidad de seguidores, entre los cuáles se destacaban The Beatles.

Otro fue el periodista Peter Jones, quien recomendó la banda al productor Andrew Loog Oldham. El creativo publicitario, quien venía trabajando con los Beatles, decidió ficharlos en su agencia Impact Sound el 6 de mayo de 1963. Oldham tenía pensado promocionarlos como una suerte de jóvenes malevos, por lo que recomendó mandar a un segundo plano al pianista Ian Stewart. 

Unos días más tarde, en junio del 63, George Harrison logró convencer a Dick Rowe (Decca Records) y convocó al estudio a los Rolling. De allí salieron las grabaciones de “Come on”, compuesto por Little Richard, y “I want to be loved”, escrito por Muddy Waters. El público no les dio mucha pelota, por lo que Oldham le pidió a John Lennon y Paul McCartney idear algo, solicitud de la que salió “I wanna be your man”.

La grabación de este nuevo simple se aguardaba como el gran batacazo, aunque pocos le prestaron atención a “Stoned”, una pista que completaba el Lado B de aquel registro. Finalmente lograrían posicionarse en la escena británica y un par de años más tarde irían por la conquista del mercado estadounidense, principalmente debido al lanzamiento de 1965: “I can´t get no (satisfaction)”.

El resto es historia recontra sabida. Como que en estos momentos andan nuevamente de gira, su mejor disco tal vez sea “Exile on main Street”, aunque no resulta desaconsejable oir “Beggar´s banquet”, “Let it bleed”, “Sticky fingers” o “Stell wheels”. Y que en estos 60 años en escena llevan vendidos más de 250 millones de discos.

NdR, 12 de julio de 2022. 


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